May 21 2008

Silas Dilworth, a quién por los siglos guardaré un hueco en mi corazoncito por diseñar una tipografía bautizada ‘Diego‘, ha lanzado la familia HEROIC Condensed, distribuida a través de TypeTrust. Condensada, contundente, económica.
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Silas Dilworth, a quién por los siglos guardaré un hueco en mi corazoncito por diseñar una tipografía bautizada ‘Diego‘, ha lanzado la familia HEROIC Condensed, distribuida a través de TypeTrust. Condensada, contundente, económica.

Lo cuenta, en su blog, Mark Porter, director creativo de The Guardian y responsable de su último rediseño: el periódico ya ha perdido la exclusividad de uso de la fantástica y extensa familia tipográfica creada ex profeso por Paul Barnes y Christian Schwartz.
Porter se describe triste como un padre cuyos hijos “crecen y se van para hacer su propio camino”.
Yo, la verdad, tengo muchas ganas de ver cosas gráficas creadas al estilo guardian… No creo que tardemos mucho.
La resurrección de Actualidad Gráfica (t.c.c. “Enfoque”) me ha devuelto a las páginas de ABC después algún tiempo. Y lo primero que me ha llamado la atención es una retícula de cinco columnas estrechísimas y un cuerpo de letra tan pequeño que a mí, sin dioptrías, me resulta incómodo; a los lectores de ABC, a quienes se les supone edad y gafas, les tiene que parecer muchas veces ilegible.
No me voy a poner a usar el tipómetro, pero sí el escáner y las tijeras: aquí va un collage con texto de cuatro periódicos clásicos de Madrid. En la imagen aparecen por este orden: El Mundo, La Razón, ABC, El País y La Razón (otra vez, pero es que los textos de la sección de opinión son más grandes).
Tres consideraciones:
a) Por lo que puedo ver (no lo he medido, es un experimento “a ojo”) el tamaño de texto va, de menor a mayor, así: ABC, El Mundo, La Razón, El País, La Razón/opinión.
b) Me sorprende (pero resulta lógico) que sea El País, cuyo rediseño es el más reciente, el que haya optado por un cuerpo de letra más grande. Al fin y al cabo, es un signo de los tiempos: tanta pantalla y tanta prisa requieren cuerpos legibles, cómodos.
c) Ahora entiendo mejor cómo muchos lectores-de-ABC-de-toda-la-vida se han pasado en bloque a La Razón. No va a ser por los ataques de la Cope o la supuesta deriva ideológica del rotativo. Es, simplemente, porque no pueden leerlo…
Dame una rejilla y un interface amable y yo te devuelvo una tipografía, sin mayor problema.
Los chicos de Fontshop se han marcado el tanto de lanzar Fonstruct, una herramienta web para crear tipografías a base de módulos, tan bien diseñada y tan sencilla, que supone una verdadera tentación. Está orientada a los fuentes pixeladas pero, en fin, te permite crear auténticas virguerías descargables luego en formato TTF.
Yo me he puesto con mi primer experimento:

[He hecho trampita para forzar la captura de pantalla; aunque aparezcan juntas, las letras se diseñan una a una]
[Lo vi en I Love Typography]
Ah, cómo aves precursoras de Primavera –coplero estoy; debe de ser la presión del cierre– llegan Las Tipografías Favoritas del 2007, elegidas por el equipo de Typographica [Our Favorite Typefaces of 2007].
Es la cuarta elección de este Top. Y merece la pena echarle un rato al asunto. Es un buen panorama de por dónde van los tiros en el mundo del diseño de letras, y supone una inmejorable lista de sugerencias tipográficas para emplear en nuevos proyectos gráficos. Además, a cada fuente le acompaña un pequeño análisis experto del que, la verdad, se aprende.

La que me ha dejado un sabor de “ésta la tengo que usar en breve” es Los Niches, de Juan Pablo de Gregorio, tipógrafo y conocido de esta casa por Letritas, un blog de tipografía en el que escribe con poca frecuencia, pero con mucha calidad. El logo de Quintatinta está compuesto en su Chúcara. [Para comprarla, aquí]

Y la que me ha encantado encontrar por aquí es Leitura, de Dino dos Satos, que he usado últimamente en un proyecto de rediseño de revista de actualidad un poco paralizado por estas cosas de que Grupo Zeta (que-me-da-de-comer) esté en venta. [Para comprarla, aquí]

No deja de ser curioso: Allen siempre utiliza la misma tipo para los títulos de crédito de sus películas: Windsor.
Cristian Kit lo analiza en su blog: Woody Allen’s typography.
[Por emocionarme con estas cosas mis amigos-no-diseñadores dicen que soy un friki. Ay.]

Un alma caritativa me ha descubierto OurType, una fundición belga a tener en cuenta. Tiene algunas fuentes estupendas, que cuadrarían a la perfección en cualquier revista/periódico/cosa impresa. Elegantes, aseadas, con personalidad. Son fuentes de aspecto clásico, a primera vista, pero con un toque moderno muy agradecido.
Anímense, pasen presupuesto y agiten el panorama tipográfico/periodístico patrio, que nunca ha sido excesivamente dicharachero: todavía hay demasiadas publicaciones usando las mismas tipografías de siempre. Variar es muy, muy gratificante.
Mi preferida: Parry, de Artur Schmal. Yo es que soy partidario de los remates contundentes…

Ah: el sitio tiene una navegación pelín espectacular que por sí sola merece una visita. Y ofrece extras como un pdf con pruebas de texto para cada fuente, un detalle útil que no tienen todas las fundiciones pequeñas.


Siempre es un acontecimiento tipográfico que Hoefler & Frere-Jones lancen al mercado una nueva tipografía. El catálogo de estos tipos no es de los más extensos pero resulta, desde luego, de los más empleados por revistas, periódicos, diseñadores de todo el mundo.
Ahora, H&FJ comercializan Archer, una egipcia geométrica creada para la revista Martha Stewart Living. La familia tiene combina en su carácter lo clásico y moderno, una unión de conceptos algo tópica a la hora de describir cosas diseñiles, pero que resulta siempre difícil de alcanzar con éxito. Además, recupera las terminaciones en bola… Muy recomendable…

Therese Vandling es una apañada ilustradora y diseñadora sueca, que vive en Londres, y que hace cosas tan bonitas como este alfabeto a base de retazos corporales. Me ha parecido mono, y aquí va…
[Vía The Serif]

Soy muy de diseñar desde la tipografía. O sea: cuando me enfrento a un diseño, lo primero que elijo es la letrita, y desde ahí construyo la maquetación. Es un método como otro cualquiera, supongo, pero es también el que a mí mejor me sirve. Me inspira bucear inmensos catálogos de fuentes buscando la que pegue con la idea que me he formado de cómo debe ser cada proyecto.
Este método personal me viene a la cabeza porque Madriz, la nueva revista de lujo y tendencias que acaba de salir a quiosco, tiene como principal seña de identidad, como eje fundamental de su diseño, la magnífica tipografía creada por J.F. Porchez. Bautizada como Retiro, es una didona de extraños remates, y dotada de un extenso catálogo de glifos alternativos, barrocos, maravillosos.
El resultado gráfico de la revista, en este primer número, me gusta. La tipografía, como digo, tiene una personalidad tremenda que evita caer en la-típica-didot-de-revista-femenina. Las fotos, y algunas ilustraciones, sobresalen. En lo que al colorín se refiere, los textos, todos, van en negro. SÓLO negro, con un matiz gris para los textos traducidos al inglés. Hay maquetas dotadas de indudable elegancia, y apuestas de riesgo, como las portadillas de sección, páginas totalmente en blanco que dinamizan el ritmo de la revista.
Pero también se les han colado demasiadas maquetas insulsas o fallidas, textos demasiado pequeños y columnas demasiado anchas. Fotos, en algún caso, anodinas. Y, sobre todo, una imagen de portada desenfocada y un poco torpe que no le hace justicia al interior.
Pero, vaya, que es una revista muy, muy digna.
[PS. Supongo que estarán deprimidísimos por haber coincidido, defendiendo semejante cabecera, con semejante campaña política]