Número Uno

Javier Errea y Pulso, un nuevo diario económico en Chile
dic 07 2011

El estudio pamplonés de Javier Errea está detrás de algunos de los diseños de periódico más estimulantes de los últimos años. En las últimas semanas ha coronado el lanzamiento de Pulso, un nuevo diario económico nacido en Chile.

Tipografías: Tiempos de Klim Type Foundry y Neue Haas Grotesk de Christian Schwartz. El periódico tiene menos de cincuenta páginas, y está impreso a todo color.

Me han parecido muy interesantes algunos de los recursos de diseño (baquetones amarillos, portadas cartel-pero-no-del-todo, bocadillos) que animan el aspecto general del diseño, pero no le quitan seriedad. Y la unión de formatos chiquititos y dinámicos (en plan “abstract” para ejecutivos apresurados) con largos textos de análisis.

Pues eso: que me gusta.

 

 

[Más, y muy completo análisis, en Cuatrotipos]

Guardado en: Número Uno, Periódicos

Comentarios (1) Permalink
Claro (1991)
nov 18 2011

Mr. Paco Oca me recordó hace unos días que hubo hace veinte años un intento de revivir en España el género de los diarios sensacionalistas/populares. Aquel intento, impulsado por una extraña alianza entre el alemán Bild y el españolísimo Abc, se llamó Claro. Duró cuatro meses y perdió miles de millones (de pesetas).

Por lo que dicen, en un país en el que la prensa deportiva es importante no hay sitio para los diarios sensacionalistas (España); un país con diarios populares potentes no tiene hueco para la prensa deportiva (Reino Unido). Al final, intentar lanzar Claro fue un ejemplo del “Usted es zurdo y no lo sabe”. Pues eso.

Vean unas páginas para la nostalgia.

 

Guardado en: Número Uno, Periódicos

Comentarios (1) Permalink
Panenka, una nueva revista de fútbol
jun 24 2011

Un interesante fenómeno editorial de los últimos años es el menudeo de pequeñas revistas independientes que se hacen un hueco buscando nuevos enfoques para tratar temas antes reservados a las publicaciones de consumo masivo.

Hay muchos ejemplos: Apartamento le da una vuelta a las revistas de decoración mientras Little White Lies se lo da al cine, Fire & Knives a la cocina o The Green Soccer Journal al mundo del balompié. Todas comparten el toque moderniki, la atención al diseño y la ilustración, la búsqueda de un público adulto y sofisticado.

Algo de todo esto hereda Panenka, recién estrenada revista de fútbol de la que estos días ha salido un primer ejemplar que se distribuye aquí. Algo así como el inicio de una pequeña campaña de microfinanciación.

Panenka (“El fútbol que se lee”) invoca al futbolista checo con el meritorio propósito de diferenciarse de la cobertura que los medios tradicionales dan al, ejem, deporte rey. Ya saben: portadas que gritan y enfoques 100% viscerales. Para ello ha reunido a un montón de colaboradores de talento.

No soy muy partidario de hacer públicos los números cero. Por definición, están a medio cocinar. En éste de Panenka se nota un poco: el diseño incluye ideas muy elaboradas, pero también páginas que necesitan algo más de reflexión, una vuelta. Es un trabajo de mérito, y no reconocerlo sería injusto; todo respira, sin embargo, una mezcla de entusiasmo desenfrenado y caos que acabará por reposar. Para el segundo número inaugural.

De momento, amigos futboleros, consigan el cero. Y fórmense su opinión.

Guardado en: Número Uno

Comentarios (1) Permalink
Carson Magazine
may 23 2011

David Carson reventó el diseño de los años noventa con la revista Ray Gun, un festín de diseños rotos y textos descoyuntados e ilegibles. Tiene, por derecho, un lugar en la historia de lo gráfico. Desde entonces, se podría decir sin exagerar demasiado que su papel de gurú diseñístico le ha permitido vivir montado en el éxito, incluidas las conferencias pagadas a precio de oro y una actitud de divo caprichoso en plan así-acreciento-mi-mito.

El “toque Carson” siempre me ha fascinado, quizá porque soy tan ordenadito que me cuesta horrores saltarme una retícula. Envidio su descaro, su capacidad para revolver los elementos de una página (y que quede bien), o su talento para transformar una foto a base de recortarla. Por todo eso, llevaba unos meses esperando con curiosidad el lanzamiento de Carson, una publicación de temática inconcreta (pero cultural) con la que el gurú ha vuelto al mercado editorial. Bautizada a su mayor gloria, había generado muchas expectativas interneteras y diseñiles.

Carson, la revista, es un homenaje a sí mismo de Carson, el diseñador, que presenta su estilo de siempre sin mayor novedad. ¿Problemas? Bueno, la mayor parte de las transgresiones gráficas “carsonianas” funcionan en la medida en que sorprenden. Y la repetición de la fórmula fulmina la sorpresa. Mr. Carson es un diseñador genial cuando quiere, cierto, y en la revista hay muchos detalles gráficos de nivel, algunas páginas muy afinadas. Pero también otras muchas que no parecen tanto ejercicios de ruptura como diseños a medio cocinar, o estructuras demasiado vistas, o que circulan sin nada que ver con el contenido.

El contenido: ah, no creo que nadie haya comprado Carson por sus reportajes. El diseño de una revista, en la medida en que es una forma de periodismo, no puede ser tan sólo un ejercicio de estilo; también es sustancia y coherencia. El de Carson (la revista) va por libre, cuando no directamente en contra de los textos. Hace años, oscurecer la legibilidad de un texto a base de diseños intrincados podía considerarse una forma de protesta, o una ingeniosidad transgresora. Ahora mismo resulta ser sólo un incordio.

En fin. Que lo de Carson salió al quiosco hace unas semanas y este post llega algo tarde. Más vale eso, que nunca. Unos detalles:

[Dos críticas demoledoras por Jeremy Leslie y por Andrew Losowsky]

Guardado en: Número Uno, Portadas

Comentarios (6) Permalink
Más Buffalo Magazine
abr 09 2011

Ya saben, una publicación que me ha entusiasmado. Aquí, tres preguntas con David G. Uzquiza, que ha trabajado en el diseño y el concepto gráfico desde su estudio de Londres.

01. ¿Qué buscabas con la elección de las tipografías?
La primera elección tipográfica para los titulares de Buffalo fue la Headline One, que nos daba el punto áspero y desaliñado que nos gustaba. En algún momento apareció ITC Barcelona que, a pesar de su nombre, nos parecía un poco American West, romántica y artesanal. El autor de Barcelona es un neoyorquino, Edward Benguiat, que en los 50 y 60 trabajo para Esquire, The New York Times, Playboy, Reader`s Digest… Y, finalmente, Garamond como contrapunto clásico y europeo para los cuerpos de texto.

02. ¿Qué referencias gráficas habéis manejado?
La verdad es que me cuesta concretar qué referencias gráficas hemos estado manejando, pero lo que sí recuerdo es que en algún que otro momento teníamos entre manos revistas de los 70, tanto mainstream (Cosmopolitan) como underground (la española Star).

03. ¿Cómo habéis combinado el ritmo entre páginas que son “revista dentro de revista” y los diseños “a toda página”?
Nos gustaba pensar en alguien leyendo Buffalo y asombrándose al pasar cada página. Uno de los conceptos visuales a los que llegamos fue reventar los confines del periódico como objeto. Un objeto que se contiene a sí mismo, un periódico dentro de un periódico. Contenidos que se escapan de la página, trompe-l’œil para crear la ilusión de que las páginas cobran una tercera dimensión, que puedes tocar una esquina que se ha quemado… También mucha superposición para unir el desorden y el azar y transformarlo en algo estético. Y sobre todo divertirnos con ello.

Creo que, inconscientemente, utilizamos el diseño de la revista como un metalenguaje para hablar del diseño de revistas, de nuestro amor por ellas y de cómo es hacer una revista con tus manos y de manera personal: titulares a mano, con tinta, pintura, acuarelas o tierra, scanner, fotos de nuestras madres… y siempre el medio impreso como objeto de culto.

04. El proyecto se ha extendido durante años. ¿cúal ha sido el proceso de trabajo? ¿en Madrid, en Londres?
Comenzamos a trabajar cuando todos vivíamos en Madrid. Ahora que estoy en Londres, gracias a skype es posible trabajar a distancia. Aunque no es tan divertido como juntarnos todos y convertir una sesión de fotos en un editorial.

Y más páginas:


Guardado en: Número Uno, Revistas

Comentarios (0) Permalink
Buffalo Magazine
abr 08 2011

Me encontré con Buffalo Magazine repasando un quiosco en la calle Barquillo, en Madrid. Estaba ahí, mirándome, con su aspecto grandote de periódico, su logo pintado y su funda de plástico. Una cosa inesperada, la verdad: el ejemplar número 337 de una edición limitada de 3.000.

Ese 337 ha resultado ser una de las propuestas gráficas que más me ha sorprendido en los últimos tiempos.

Las revistas independientes están viviendo un estupendo florecer estos años. Editores aventureros pasan al papel sus obsesiones, su talento; compensan con entusiasmo de fanzinero venido a más la desoladora carencia de ideas nuevas de lo que viene siendo el mercado mainstream. Y lo hacen con productos de una calidad notable que, salvo en presupuesto, están muy a la altura.

De momento, en el quiosco hispano alternativo triunfan las tendencias, la música y la moda. Pero acabarán por llegar títulos similares a aquellos sobre bicicletas, fútbol o gastronomía que imponen su originalidad allende los mares.

En fin: Buffalo, es una criatura bianual. Como muchas revistas de su especie, es un catálogo organizado de los numerosos gustos, filias y descubrimientos de sus creadores: música, literatura, moda, arte… Hay temas de interés (por lo menos para mí, aunque no se puede decir que sea yo un rey de las tendencias), sesiones de fotos sorprendentes y magnéticas, sorpresas… En fin, cero aburrimiento. Ah, los textos van alternando entre el inglés, el francés, el castellano, el gallego…

Y el diseño. Ahí, brilla. Las revistas independientes tienen muchas veces un aroma gráfico que se repite: textos en sobrio blanco y negro, tipografías levemente retro, fotos con un aire muy casual, cero estructura de secciones… Buffalo comparte algunas de esas claves, pero las emplea de manera brillante. Digamos que Buffalo es una revista dentro de otra revista, como se puede ver, y el artificio resulta brillante sin agobiar. La venerable ITC Barcelona y la estructura de columnas, corondeles y demás son clásicos sin aburrir. Y las sesiones de foto y moda, o los grandes carteles, se alternan con la “revista” para evitar la monotonía, pero sin quitar coherencia al conjunto. También tiene momentos de diseño punkarra, a veces.

En fin, que me ha gustado. Concepto visual y dirección de arte son de Adrián González y David G. Uzquiza.

Aquí va una pequeña entrevista con Adrián González (editor y director creativo de la cosa), realizada hace unos días vía correo electrónico.

01. ¿Cuándo surge la idea de editar Buffalo? ¿Cuánto tiempo os ha supuesto desarrollar el proyecto?
¡En realidad surge en 2007! Se me ocurrió hacer un zine entre amigos y para amigos. Siempre me han encantado las revistas “de moda”, pero me sentía un poco desmotivado con el panorama en aquel momento, así que surgió la idea de hacer una revista “de moda” que llenase el hueco que nos faltaba. Queríamos imprimir muy pocas copias y hacerlo muy casero, como para regalarnoslo en Navidad o algo así.

Cuando uno se pone a hacer algo que le gusta tanto, lo quiere hacer tan bien que el proyecto fue creciendo hasta convertirse en lo que es: una revista exclusiva pero con una tirada importante para un proyecto así, y distribución internacional. En realidad, lo que quería hacer era una revista de estilo que hablase de la forma a través del contenido, no de la forma por la forma. Eso es lo que quiere ser Buffalo. Hablar de gente con estilo personal y autenticidad, desde un punto de vista un poco poético y profundo pero también muy lúdico y un poco punk. La pretensión es que sea lo menos frívola y todo lo libre posible.

02. ¿Cuánta gente se ha visto envuelta en el proyecto?
El primer número lo he hecho con la ayuda de varios amigos. Unos se han implicado en ciertas cosas y en ciertos momentos; otros, en casi todos. Ahora, de cara al segundo numero, la situación ha evolucionado. La parte del equipo más cercana e importante, que está en el proyecto desde el principio, son David G. Uzquiza e Iria Domínguez. Y luego, por supuesto, hemos contado con la colaboración desinteresada de mucha gente en lo que a contenidos se refiere.

03. Por un lado, Buffalo está impresa en papel de periódico, con la carga implícita de producto perecedero que tiene ese material; por otro, la edición es limitada y numerada, lo que da el mensaje “consérvame, que soy valioso”.
Cuando empezaba a pensar en la revista también comenzaba en paralelo un debate sobre la continuidad del formato físico en prensa. Por mi parte, tengo claro que las revistas de consumo masivo y corta periodicidad están condenadas a desparecer en manos de los nuevos soportes  (iPads, iPhones, etc…)  Sin embargo, creo que el futuro de la materialidad está en el lujo. En cosas artesanas y especiales que nos identifican y que queremos poseer. Por eso, en realidad, Buffalo no quiere ser una revista, sino un objeto.

La idea es que cada número sea especial y no esté sujeto a un diseño o formato concreto. No va a estar “encerrada” en una estructura. El primer número es un homenaje al papel; por eso, el diseño hace un efecto como de “revista dentro de revista”. La coloca en una posición de objeto, de fetiche. Nos gustaba también que fuese muy delicada y frágil, y eso lo da el tacto, ligereza y caducidad del papel. Sé que a la gente le resulta chocante, pero me parece perfecto. El hecho de que sea un periódico enfatiza que sea una revista de “forma” a través del “contenido”. Y, encima, es papel reciclado. ¡El segundo número no va a tener nada que ver con todo esto!

04. Buffalo parece un trabajo muy personal: una obra de amor, como dice el editorial. ¿Cómo está respondiendo el público ante una apuesta así?
¡Está respondiendo también con mucho amor!

Pues eso.

Guardado en: Número Uno, Revistas

Comentarios (4) Permalink
La Voz que no fue
abr 06 2011

Hace unos meses, el empresario Teodulfo Lagunero (histórico dirigente del PCE de aquellos años) anunciaba la creación de un nuevo diario de distribución nacional en España: La Voz de la Calle. Un diario de izquierdas destinado a nacer en este mes de abril, estos días. La iniciativa de Lagunero fue recibida con sorpresa, por lo inesperado, y con una suspicacia emparentada con el “de dónde sale esto ahora”.

En fin: a su llamada acudieron unos cuantos periodistas muy veteranos, dispuestos a dirigir la cincuentena de profesionales que han trabajado durante las últimas semanas en el proyecto. Esfuerzo en balde; el martes se hacía pública la decisión de Lagunero de suspender el lanzamiento por razones económicas. La excusa es que no había dinero para cubrir los avales bancarios reclamados por la distribuidora.

Quedan, para los trabajadores de La Voz, la sorpresa y el drama laboral. Imagino la cantidad de horas de oficina e ilusión derrochadas en todo esto. Parir un periódico requiere muchísimo esfuerzo, una inversión económica considerable y, la verdad, bastantes meses (cuando no años) de trabajo antes-del-quiosco.

Este asunto de La Voz de la Calle huele no sé muy bien a qué, pero no ha tenido ni dinero ni tiempo. Supongo que habrá alguna explicación razonable para tanta prisa, y para el abrupto final.

La portada hecha pública hoy, y que está ahí arriba, ha acabado siendo el testamento de un proyecto inmaduro y poco fundamentado. Todos los periódicos (incluido el-que-me-da-de-comer) luchan estos días por sobrevivir en busca de unos lectores que huyen del papel y unos anunciantes escondidos hasta que escampe la crisis. Competir en esas condiciones hace imprescindible un periodismo de nivel, un diseño a la altura, nuevas ideas… Lo que viene siendo un proyecto serio. La Voz de la Calle, ojalá se pudiera decir lo contrario, no lo ha sido.

Guardado en: Número Uno, Periódicos, Portadas

Comentarios (6) Permalink
El Estado Mental (la revista)
mar 01 2011

Puede, admitámoslo, que la generalidad de los lectores españoles lo sean de vuelo corto. Existe, sin embargo, un público no-tan-minoritario que disfruta con las piezas de gran formato, y que no encuentra en el quiosco publicaciones que den consuelo a su gusto por la palabra en largo. El dogma “en España no se lee” ha hecho desaparecer casi por completo de las revistas comerciales el mundo de los grandes reportajes, los extensos perfiles o las entrevistas en profundidad. Una pena.

Dos publicaciones salidas en los últimos tiempos –aisladas, minoritarias pero significativas–, acuden al auxilio de ese público lector.

Hace unos meses, y tras mucho bombo internetero, nació Orsai. Es una magnífica iniciativa del escritor Hernán Casciari; sus escritos, de forma muy personal, vertebran la revista. Aunque las ilustraciones y los textos están cuidados con mimo, la puesta en página es deliberadamente plana, insípida; una ocasión perdida para el diseño.

El Estado Mental, la publicación que nos ocupa, sí ha cuidado que su aspecto gráfico (sin dejar de rendir pleitesía al texto) tenga bonitos detalles de diseño. Es un tocho de 300 páginas que incluye sorpresas en forma de cómic, fotonovelas o ensayos fotográficos.

Se define a sí misma como “acción artística colectiva en formato de revista física que tiene como objeto la revisión apacible del espíritu de la época”. Un lema algo pedante, en fin. Hay un regusto a desmesurado happening artístico colectivo que desemboca en una enorme pero irregular acumulación de propuestas. ¿Le resta mérito? Pues no sé: hay tanto donde elegir que es difícil no encontrar  cosas de interés.

La revista se ideó a finales de 2009 y se ha ido elaborando a lo largo de 2010. Sin prisas.

Echen un ojo.

Guardado en: Número Uno, Revistas

Comentarios (10) Permalink
Gratuitous Type
feb 26 2011

Gratuitous Type es una pequeña revista sobre tipografía. Creada por la diseñadora Elana Schlenker desde Brooklyn (Nueva York), recoge obras de artistas de todo el mundo. La propia revista se define (no sin ironía, claro): “Gratuitous Type es un panfleto de indecencias tipográficas. Celebra la letra en todas sus formas, y enfoca su sucia mente en la tipografía, el arte, el lenguaje y la edición”.

De su edición inaugural –bautizada “XXX”– hay 500 ejemplares numerados. Incluyen una separata desplegable con un muestrario muy chulo de portadas de libros cubanos de los años 60 y 70 de siglo XX.

Recomendable.

Guardado en: Número Uno, Revistas

Comentarios (3) Permalink
C A R S O N magazine
feb 04 2011

El estilo gráfico de David Carson –fracturado, creado a base de superponer capas, inesperado, caótico– es uno de los más personales de los últimos veinte años. Parió leyendas editoriales como la revista RayGun, y ahora vuelve (parece que a lo grande) con la revista C A R S O N (mantenga usted los espacios entre las letras, por favor).

El caso es que la promo de la revista, que saldrá a la venta próximamente, se está basando en una mezcla de crear expectativas y guardar el secreto. Bueno, no todo el secreto. Los responsables acaban de desvelar unas cuantas páginas en plan “work in progress” para que nos hagamos una idea. C A R S O N será, por lo que se puede ver 100% estilo Carson.

Aquí, dos capturas que me he permitido hacer. Y abajo, el Issuu oficial.

[A C T U A L I Z A C I Ó N : Parece que los responsables de C A R S O N se lo han pensado mejor y hay borrado su adelanto de Issuu. Lo llego a saber y hago más capturas de pantalla.]

Guardado en: Número Uno, Portadas, Revistas

Comentarios (3) Permalink