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Diseño

El re-nuevo Tentaciones

26 de septiembre de 2016

GUARDADO EN Diseño, El País Semanal, Revistas

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La maqueta original y noventera de El País de las Tentaciones, obra de Fernando Gutiérrez, tiene un estatus casi mítico en la cabeza de los diseñadores gráficos españoles. Aquella revista en papel prensa reventó las costuras de lo que se esperaba en un suplemento de periódico: era moderno, contundente, inesperado. [Aquí, un poco de historia.]

El pasado sábado llegaba a los quioscos una nueva versión de la revista y, aceptando el hecho cierto de que el papel ya no tiene el aura sagrada de antaño, sigue teniendo su miga asistir al rediseño de una cabecera con tanta historia.

El cambio editorial del Tentaciones se aleja del universo de las publicaciones independientes y la acerca a títulos más de consumo, como GQ o Esquire. Menos tendencias, y más cultura pop. La revista añade colores y juego tipográfico, y en general tiene más pirotécnica de diseño. También se incrementa el uso de la ilustración editorial y, un punto que la diferencia bastante de otras publicaciones, incluye grandes infografías (las páginas dedicadas a los conciertos de The Beatles o la influencia de Kraftwerk son para nota).

En palabras de Artur Galocha –que es el director de arte responsable del diseño y las infografías–, “se dirige un público de entre 35 y 50 años, los llamados ‘kidults’, una generación ya madura que no ha dejado de disfrutar de los elementos que conformaron su infancia y su adolescencia. Así que la estructura y el diseño de la revista va en esa dirección. A medida que vamos pasando las páginas la revista va madurando. Pasamos de una zona como Spoiler, más fresca y dinámica, una agenda cultural muy pop con series, películas, libros, conciertos… a una zona de reportajes con una lectura más larga y calmada, para acabar en Tentadero, una parte de estilo de vida para esa parte madura de los ‘kidults’. Así que la revista, su estructura y su diseño, responde a una evolución vital de nuestro supuesto lector. De adolescente a adulto.”

Para tipófilos: las familias usadas son Galaxie Polaris, Stag, Silva Display y Arbor. Y la ilustración de portada es de Cranio Dsgn.

En fin: la revista se relanzó hace año y medio con una apuesta al límite, arriesgada: una imagen trash, muy en la linea de las revistas independientes que valoran más la expresividad de los diseños que un ajuste tipográfico impecable. Les diré que aquella versión de la revista me gustó bastante: me sorprendió la temeridad de asociar una marca tan establecida como El País con unos códigos editoriales transgresores. Esta nueva encarnación de Tentaciones prescinde de parte de su singularidad indie, pero gana en riqueza gráfica, tiene un ritmo más comprensible y acierta a acercarse a los gustos gráficos de un público generalista. Así que muy bien.

[Conste que yo trabajo en El País Semanal, así que esta es, digamos una publicación hermana.]

 

Papel, un suplemento original

21 de septiembre de 2015

GUARDADO EN Diseño, Revistas

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Les resumo: Papel, la nueva revista dominical del diario El Mundo, es un magnífico suplemento de fin de semana.

Presenta sus temas con un agradable tono directo que habla al lector de tú a tú, y los lanza con unos titulares impactantes e irresistibles (“El político más influyente del que nunca has oído hablar”, “Bill Gates quiere salvar el mundo con el condón perfecto”). Cuenta además con columnistas de relumbrón, temas llamativos y… ejem, una apuesta tan, tan, tan consciente y decidida por ser original que me ha resultado bastante irritante. Pero de eso, luego.

Para explicar cómo he visto su diseño, lo mejor es contrastar. Si El País Semanal apuesta por la contención y la clase, en una búsqueda (a veces aburridísima) por el espectáculo gráfico elegante, Papel se deriva más hacia la pirotecnia, una fiesta diseñil un poco más colorida y desenfadada que me recuerda a lo mejor del antiguo Magazine. Esto último es bastante lógico, porque el equipo de diseño viene a ser el mismo: al cargo están María González y Rodrigo Sánchez, directores de arte de la revista y de todo el periódico; gente brillante.

“No es bonita, es inteligente”, decía sobre el diseño de la revista Mr. Sánchez. Y supongo que tiene razón en el sentido de que las páginas de este nuevo suplemento me resultan más prácticas que hermosas, más propias de un Manual de Instrucciones que de un elegantérrimo coffee table book. Los colores, la disposición de la tipografía (cómo me gusta Stymie, y cuánto me recuerda a The New York Times) y hasta las cabeceras de las portadillas de sección apuestan más por una energía accesible e inmediata que por el refinamiento. Como si les faltara un pulido, vaya.

Esto es, por supuesto, un poco engañoso: el diseño de Papel está repleto de pequeños detalles gráficos muy trabajados.

Por elegir, me quedo con algunas dobles páginas llenas de energía. Toda la entrevista de Iker Casillas es un ejemplo de diseño: respeta el texto pero no es una masa de letras, y arranca en dos tiempos de forma espectacular. El sumario llama la atención (aunque no he terminado de pillar la referencia a la cafetera express), la Entrevista Deconstruida se lee sola (muy en la línea de Bloomberg Businessweek), la edición gráfica y las ilustraciones son a menudo sobresalientes… Todo bien.

Pero volvamos a lo anterior. Después de hojear la revista (en el iPad, por aquello de la distancia transoceánica, así que me he perdido la sensación agradable de hojear Papel en papel), lo que menos me ha gustado es lo que imagino que viene a ser el principal valor de la marca: el empeño tozudo por la originalidad, por gritar constantemente “somos-súper-diferentes”. A mí me parece fenomenal la apuesta por renovar el género dominical, pero algunas de las decisiones editoriales (como los nombres de las tres secciones que vertebran la revista, “Mañana”, “Siempre” y “Ahora”, o el mismo sumario/cafetera) me parecen más pose que sustancia. El mismo nombre del suplemento está a medio camino entre la genialidad y la extravagancia. Y también he acabado un poco fatigado de todos los añadidos autoreferenciales que salpican la revista, un humor de redacción que no sé hasta qué punto interesa a los lectores no periodistas.

A pesar de lo cual, insisto, Papel es un magnífico suplemento semanal. Y si no lo es, lo acabará siendo.

 

comentarios (3)

  1. 23 septiembre 2015 a las 22:17 | PERMALINK

    ¿Qué tipografías utiliza PAPEL?
    salu2
    10k

  2. 27 septiembre 2015 a las 14:35 | PERMALINK

    Aún no entro en los propios asuntos “diseñiles”. De momento me he hecho lector de “Papel” (la nueva etapa del semanal de “El País” prometía, pero aburre mucho).

    Me gusta la apuesta (y mucho el nombre). Pero ha pasado lo que pasa siempre, y me temía (caída publicitaria).

    #1:
    Págs.: 92 > 28 de anuncios (1 propio)+64 contenidos

    #2:
    Págs.: 76 > 15,5 de anuncios (3 propios)+60,5 contenidos

  3. 28 septiembre 2015 a las 19:31 | PERMALINK

    Señalaría, además de los chistecitos de redacción que resultan un poco molestos, un par de cosas:

    Del continente: el inicio de algunos textos es confuso (porque la primera mayúscula está en una posición rara o porque las entradillas, como en el caso del huevo frito, saltan de página y esa ruptura, lejos de aportar algo, descoloca).

    Del contenido: los hombres protagonizan prácticamente todas las entrevistas y reportajes, salvo contadas excepciones. Aunque esto, lamentablemente, no me sorprende.

    Por supuesto, es sólo mi opinión. En general es agradable de leer.

Enlaces enlazables

17 de agosto de 2015

GUARDADO EN Diseño, Enlaces enlazables, Tipografía

-> Cocinar como quien diseña tipografía o, mejor, diseñar tipografía como quien cocinara. Eso es TypeKitchen. Una aventura de Pablo Gámez y Carlos de Toro.

-> La tipografía diseñada por Commercial Type para el especial Moda de New York tiene todo el encanto de los libros de cuentos de hace cien años.

-> Rediseñando, rediseñando: así es el nuevo aspecto de Entertainment Weekly (explicado con detalle por su director creativo, Tim Leong).

-> Robert Newman ha escrito un curioso / enternecedor / revistófilo texto para la introducción del 49º Anuario de premios de la Society Of Publication Designers. 49: A Magic Number.

-> Work Sans: una bonita geogrotesca libre de cargas (o sea, gratis total para uso personal y profesional).

-> The Herb Lubalin Study Center, en Nueva York, es un impresionante archivo de material gráfico. En el blog de la asociación AIGA cuentan una apasionada visita a su sede (y archivos).

 

Abierto el plazo para los premios ÑH12: Lo mejor del diseño periodístico de España y Portugal

10 de agosto de 2015

GUARDADO EN Diseño, Periódicos, Revistas

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Sepan todos ustedes, diseñadores peninsulares, que ya se ha abierto el plazo para presentar sus trabajos a los premios ÑH, Lo Mejor del diseño periodístico de España y Portugal.

Con esta edición llegamos a la docena, lo que ya le da un montón de caché y tradición a estos premios, dedicados en exclusiva a valorar el buen hacer de los diseñadores, ilustradores, infografistas y fotógrafos que trabajan en revistas y periódicos peninsulares. ¿Los premiados en 2014? Los diarios Público (Lisboa), Diario de Noticias (Pamplona) y El Decano Deportivo (Sevilla); la revista Esquire (Madrid), y la web publico.pt (Lisboa).

Como estoy en tierras mexicanas no puedo presentarme, pero soy firme defensor de estos premios: la autoestima de la profesión (y más en estos tiempos de mudanza) lo agradecerá.

 

Están organizados por el Capítulo Español de la SNDEl plazo termina (improrrogablemente) el 18 de septiembre, y pueden enviarse todas las páginas/webs publicadas entre el 1 de septiembre de 2014 y el 1 de septiembre de 2015.

Aquí están las bases, en bonito pdf. (Aquí, en portugés).

 

Las revistas Fact y Eros, y cómo su editor acabó en la cárcel por promocionar por correo publicaciones eróticas

5 de marzo de 2015

GUARDADO EN Diseño, Revistas

Ralph Ginzburg fue un periodista y escritor americano que aparece con letras de oro en la historia del diseño gráfico por haber editado (asociado a Herb Lubalin, un favorito de este blog) las gloriosas Avant Garde (1968) y Eros (1962). Esta segunda publicación, de la que sólo se llegaron a lanzar cuatro números, estuvo en el origen del proceso que le condenó a cinco años de prisión por distribuir obscenidades por correo.

En plena revolución sexual de los años sesenta, Ginzburg hizo carrera editando unas cuantas publicaciones eróticas producidas a todo lujo literario y gráfico. Entre ellas, “Una visión sin prisas del erotismo”, antología de escritos clásicos sobre el tema, o el “Manual de Promiscuidad Selectiva para el Ama de Casa”, la autobiografía sexual de una mujer de Texas, escandalosa para su época. Su obra más trabajada, sin embargo, fue Eros, que trataba el tema del sexo en la historia, el arte y la literatura, y que para hacerlo recurría a los mejores fotógrafos, escritores e ilustradores disponibles.

Dado que sus obras estaban protegidas por el derecho a la libertad de expresión, quienes consideraban que los trabajos de Ginzburg eran meras obscenidades que no merecían ver la luz recurrieron a una vía alternativa para acabar con ellas. Ginzburg había llevado a cabo masivos envíos de propaganda, y fueron esos folletos, que magnificaban el carácter erótico de las publicaciones para hacerlas más comerciales, los que le valieron la condena. El enrevesado razonamiento legal fue el siguiente: 1) aunque la revista no era obscena, sí se promocionaba como tal; 2) lo que se publicita como obsceno pasa a serlo a ojos del público; 3) está prohibido distribuir material obsceno por el correo Federal; 4) caso cerrado.

Aunque el juicio comenzó en 1963 en un tribunal de Filadelfia, después de que el Fiscal General del Estado (Robert Kennedy, hermano de John) diera luz verde a la acusación, no fue hasta 1966 que el Tribunal Supremo confirmó la sentencia, y hasta 1972 que Ginzburg tuvo que cumplir ocho meses de prisión.

Entre tanto, lanzó la revista Fact (1964), dedicada a analizar la actualidad social y política desde un punto de vista siempre polémico. También diseñada por Lubalin (muchas de sus portadas son un ejemplo de orfebrería tipográfica sesentera), ahí arriba les presento el ejemplar en el que el propio Ginzburg relata las primeras etapas del juicio, y en el que se recoge una antología de las páginas de la prohibida Eros.

Es una lectura un tanto amarga: escrito en 1965 (antes de la condena definitiva), el reportaje está escrito en un tono siempre indignado, pero también en un tono lleno de esperanza de una sentencia absolutoria que, como se vio años después, no llegó a producirse.

 

El Mundo alineado a la izquierda

21 de octubre de 2014

GUARDADO EN Diseño, Opinión/Análisis, Periódicos, Rediseños

En los 25 años de vida que cumple este jueves, El Mundo ha contado con los que posiblemente son los mejores directores de arte en prensa de las últimas décadas en España: Carmelo Caderot y Rodrigo Sánchez, que han dado salida a innumerables páginas brillantes durante estos cinco lustros. Por premios y trayectoria, es indudablemente el periódico mejor diseñado de España (que adolece, cierto es, de cierta irregularidad en sus páginas, si me permiten meter un poco de presión)

Desde que Sánchez asumió la dirección de arte en febrero de este año, el aspecto del diario se ha renovado a pequeños saltos sin romper con la identidad gráfica anterior (tipográficamente invariable desde el cambio de 2009). El equipo de diseño ha ido incorporando en los últimos meses nuevos elementos, ha renovado las cabeceras y, sobre todo, ha adoptado un tono general mucho más dado al espectáculo y la sorpresa, con un desacomplejado uso de los blancos muy de agradecer. Es lo mejor de la renovación de los últimos meses: rompe con los corsés tradicionales de la prensa diaria (módulos, columnas) y ha presentado cada día apuestas de diseño radicales, sobre todo en la segunda mitad del periódico.

Así, el nuevo diseño del diario, que se presentó ayer en los quioscos, no resulta totalmente nuevo y, a pesar de algunos cambios drásticos, resulta más bien el remate de ese largo proceso. Eso no es un demérito, claro. Pero explica por qué los lectores, salvo los muy avisados, no se encontrarán un periódico muy diferente al de la semana anterior. La redacción buscaba una “evolución natural”. Objetivo conseguido.

Después de hojear el diario a través de Orbyt (aquí no me llega en papel), les diré que El Mundo de hoy me parece mucho mejor que el de hace unos meses. Con un par de salvedades.

Me gusta la cabecera desplazada a la izquierda, una apuesta realmente nueva que diferenciará un poco las portadas de El País y El Mundo, prácticamente indistinguibles en los últimos años. También me parece un acierto volver a situar la frase del día bajo el logo: desde que se situó encima dejé de prestarle atención. Encuentro páginas, como siempre, llenas de sabiduría gráfica: el corte radical de las fotos de Josu Zabarte y Eduardo Punset, el juego de color del titular de Miley Cyrus o la doble página de Salman Rushdie, de una elegancia superior a la media.

Por otro lado, me agrada que el periódico se haga más sosegado, más de tiro largo, y elimine las negritas de sus titulares: Valencia sigue siendo la tipografía principal, pero con menos peso. Hay una mayor gama de despieces y frisos (algunos necesitan un pulido: las bolas con cifras no terminan de ajustarse), lo que siempre es positivo, y las cabeceras del suplemento de Deportes, la sección de Madrid y, sobre todo, EM2, tienen un tratamiento a lo grande gracias a su tamaño, en el primer caso, o a un uso inteligente del espacio en blanco. Por cierto que EM2, la segunda parte arrevistada del diario, se potencia con todo el contenido de sociedad, cultura, ciencia…

En el capítulo de salvedades, no he podido evitar decepcionarme con algunos cambios (soy así de quisquilloso). Ya me he acostumbrado a las fotos viradas a duotono en la sección de economía, una extravagancia que ya forma parte de la personalidad del diario, pero no me termina de convencer el tono azul corporativo que se ha expandido hasta sustituir al verde tradicional del logotipo creado por Cruz Novillo. Tampoco entiendo la última página, que se convierte en una especie de bocadillo de cinco pisos en el que el color de la publicidad se merienda la tira de Gallego y Rey, y observo algunas inconsistencias en los titulares, que al bajar de peso acaban engullidos por la página cuando aparecen en cuerpos pequeños. Asumo que este es un detalle menor que se solucionará conforme se vaya rodando el diseño.

Por encima de todo, creo que no funciona la aparición de la tipografía Knockout como segundo peso de palo seco para subtítulos, apoyos y deportes. Es una de las familias fetiche del director de Arte, que ya la usó intensivamente en el suplemento La Luna hace años, y resulta deslumbrante en cuerpos grandes y potentes. Pero resulta algo débil en cuerpo de texto (de hecho, no tiene cursivas) y cuando aparece en los subtítulos su constitución algo estrecha choca con la mucho más redondeada Valencia. Quizá sea una cuestión de interlineado excesivo, no lo sé. En fin.

El caso es que, por ir cerrando, la evolución gráfica de El Mundo está llegando a un afortunado punto intermedio entre la disciplina del diario y la sorpresa de la revista, y el rediseño presentado el lunes es a la vez el remate final de un proceso iniciado hace meses y el inicio de un diseño asentado y sólido al que le esperan muchos días de gloria.

Así lo cuenta el periódico. Así lo analiza Hermino Javier Fernández en el Facebook de Cuatrotipos.

Y unas páginas:

 

Nueva sección quintatintera:
En la redacción

23 de septiembre de 2014

GUARDADO EN Diseño, En la redacción, Quintatinta

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Eso de ahí arriba es una redacción. Concretamente la redacción de un diario. Más detalle: la del desaparecido Público, justo a la hora final del cierre, en marzo de 2011.

Una redacción es, en algunas cosas, un lugar idéntico a cualquier otra oficina; el estrés, la agitación y la sensación urgencia no son exclusivas de los medios de comunicación. En otros aspectos no se parece en nada: el mundo va cambiando, pero el trabajo de informar mantiene un poquito del romanticismo y la épica de sus mejores tiempos, y por eso las redacciones siguen siendo recintos indecisos a medio camino entre la ciencia y la bohemia, entre la cadena de montaje y la barra de un bar.

Soy muy partidario de las redacciones, sitios felices (y duros, cuando toca) en los que los periodistas pueden serlo en plenitud.

Va el tópico: las redes sociales y los móviles omnipresentes han convertido a cada ciudadano en periodista y a cada teclado en un periódico. Algo de eso hay, cierto. Pero si las ideas nacen dentro de cada individuo, sólo florecen abrigadas por el colectivo y la conversación. Y las redacciones –de los periódicos (digitales o impresos), de las revistas o de los servicios informativos de una radio o una tele, por ejemplo– son cerebros en colmena que pueden alimentar el intercambio mental, el debate y la polémica continua.

Todo este elogio viene a cuento de que a partir de este miércoles estrenamos nueva sección en Quintatinta. Se llamará “En la redacción”, y el título algo obvio describe el contenido: un vistazo al interior de medios de comunicación de todo el mundo, un homenaje a las “newsrooms” como canteras de periodismo, ahora que el oficio vive apurado y los medios están cada vez más asediados por recortes de personal, agonías financieras y presiones político/económicas.

Pues eso. Cada miércoles.

[En la foto, en primer plano, el departamento de producción y cierre de Público. Justo detrás, diseño. Al fondo, las páginas del diario colgadas para revisión según se iban cerrando y, detrás, el despacho del director.]

 

El post escoba con algunas cosas que he visto estos meses y no he publicado (por pereza)

6 de septiembre de 2014

GUARDADO EN Diseño, Revistas

He dedicado los últimos a cultivar un muy conveniente estado de barbecho profesional, y digamos que no he cumplido con este blog con toda la diligencia que hubiera sido deseable. Pero durante este tiempo he hojeado y ojeado mucho papel bonito. Aquí van unas cuantas páginas y revistas (algunas tienen ya muchos meses; yo las he visto ahora) que me ha parecido que merecen una reseña.

***

01. The Alpine Review. Una publicación que es un “compendio de ideas”: densa y variada, lo mismo te habla de agricultura que de antropología. Está editada en Canadá y su diseño es a la vez elegante, exquisito y tremendamente funcional. Está llena de pequeños detalles de diseño elegante. [Web.]

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02. “Conditional Design Workbook”. Yo qué sé: la idea me sorprendió no pude evitar comprarme esta ¿revista? ¿libro? ¿cosa? en libros Mutantes. Básicamente, manos que dibujan siguiendo escuetas y firmes indicaciones. Luego resulta que hay  mucho más: un manifiesto, una toma de postura ante el diseño que se fija más en los procesos que en el resultado final y que tiene mantras del tipo “El proceso es el producto”, “la lógica es nuestra herramienta” y “el imput es nuestro material”. Aquí, el libro. Aquí, el manifiesto.

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 03. Girls like us. Que se define como una revista independiente orientada la comunidad internacional de mujeres “de cualquier género” decidadas al arte, la cultura y el activismo. “Traza nuevas rutas hacia un futuro feminsta y post género”. Todo interesante, la verdad. Aunque la traigo aquí también porque su logo descoyuntado, su editorial y su sumario tienen mucho mérito gráfico. Aquí, su web.

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04. Le un. Es un desplegable arrevistado monográfico y semanal. O sea: una revista que empieza plegada y termina como un cartel, que tiene un buen diseño y que trata cada semana un tema en profundidad: “Cada miércoles, una cuestión de actualidad, diversas miradas”. Desde Suiza, y en francés. Como producto de quiosco es llamativo y original. Su web.

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05. Pedalier. Es una revista de ciclismo editada en Euskadi. Tiene ya sus añitos, pero en los últimos números han apostado por una renovación estética a fondo, en el tono de The Ride o Líbero. De revista de batalla a revista exquisita. Echo de menos variedad en la maqueta (todo muy igual; legible y elegante, pero monótono), pero estas apuestas editoriales tienen mucho mérito. Su web.

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06. Sicky. En los últimos años han nacido muchas revistas fashion: aparecen en el quiosco con cada temporada y acumulan producción de moda tras producción de moda. Sicky es una de ellas. Me encanta el logo y las aperturas, con sus titulares contundentes y subrayados. Aquí, la web.

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07. The Paris Review. Es una revista legendaria, famosa por sus laaaaargas entrevistas en las que escritores y poetas explican sus procesos creativos. Esta portada está, curiosamente, totalmente hecha a mano. Y me gustó. Luego los interiores son de una delicadeza tipográfica muy de agradecer. En la web puede usted leer su archivo de entrevistas, por ejemplo esta de 1995 a Woody Allen o esta de 1967 a Jorge Luis Borges.

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08. The Pigs. Dejo para el final lo más sorprendente del lote. También en Libros Mutantes me encontré con esta cosa en forma de revista que es en realidad un libro de fotografía. ¿Se acuerdan de cuando, al principio de La Crisis, todos hablaban de los pobres Pigs y su incierto futuro? Con un diseño que clona al de The Economist, el autor refleja con fotografías (a veces desesperantes, a veces escalofriantes) los estereotipos con los la prensa económica liberal ha juzgado a estos países atribulados. Tiene ya un tiempo (fue editado en 2013 por el fotógrafo Carlos Spottorno) pero, en fin, no ha perdido actualidad. Aquí, la web. Aquí, un “de qué va esto”.

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Un nuevo portfolio

9 de julio de 2014

GUARDADO EN Diegocentrismo, Diseño

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He aprovechado mis meses de barbecho para dar salida a esas tareas que uno nunca termina de atender: dormir la siesta, ordenar la colección de periódicos y revistas, actualizar y reformar el portfolio personal: www.diegoareso.com

Como llevo unos cuantos años haciendo revistas (pensaba, en mi ingenuidad, que 15; he hecho cálculos y ha resultado que son casi 18), tengo demasiado material acumulado. Así que he seleccionado lo que tenía interés, a lo que tenía cariño o aquello que me produce cierto orgullo. Y luego le he añadido unos textos perfectamente prescindibles que dan un poco de contexto, pero que (como en todos los portfolios) no pierden su carácter levemente sonrojante.

En fin: que he trabajado con gente de mucho nivel, y he aprendido de ellos en cada publicación, cartel o folleto. Sólo por eso ya estoy orgulloso de enseñar esta recopilación de mi trabajo. Que les guste.

 

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  1. 10 julio 2014 a las 20:48 | PERMALINK

    Hay historia.

El Estado Mental y las revistas del siglo XVIII

20 de junio de 2014

GUARDADO EN Diseño

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The Gentleman’s Magazine, editada en Inglaterra en el siglo XVIII, utilizó por primera vez ese término –”magazine”– para referirse a una publicación impresa. Sus contenidos eran un cacao de temas una suma de variedades unidas tan sólo por su (aparente) interés para el público.

Por poner un ejemplo: el número de mayo de 1759 incluía (entre otros) la “auténtica narrativa del caso de una dama que fue violentamente forzada de sus apartamentos por unos rufianes que tenían la intención de transportarla o asesinarla”. También, el “recuento de los monumentos encontrados en Herculano”, el “origen de la costumbre de incinerar a los muertos”, y el discurso de los diputados daneses “en la presentación de sus credenciales al rey”, así como “la influencia de la prudencia en la vida”, la “dramática historia del Huérfano de China”, un mapa de la guerra en Franconia (?) y “la queja de Harriot Airy en contra de los hombres”. Ahí es na.

Y todo este rollo histórico tiene un pico en la actualidad, no crean.

Cuando me pongo delante de algunas de las revistas alternativas que han surgido en los últimos tiempos, tan culturetas y tan con mucha letra, me siento un poco como ante una revista del siglo XVIII: como si no tuviera las claves necesarias para interpretarlas. Desorientado por el tono un poco encerrado en sí mismo, tan literario que se vuelve críptico, me invade la sensación de que no “buscan” al lector. Se plantan desafiantes, esperando que tú te atrevas con ellas y las descifres, y viene a ser necesario un manual de instrucciones adjunto para entender quién está detrás de la revista, qué pretende, de qué va.

Entiéndanme: soy muy partidario de que las revistas se expliquen con facilidad al lector.

Habría que ver, así, qué extremo del túnel de vacío editorial llenan: el de un público supuestamente ávido de leer o el opuesto, de unos periodistas/intelectuales necesitados de escribir.

Hojeo El Estado Mental, una recién llegada, o Jot Down, una (casi) veterana, y no tengo claro por dónde empezar: acumulan en sus páginas  temas sin solución de continuidad, sin secciones definidas. Su estructura resulta ser algo líquida, y echo a faltar su columna vertebral, un ritmo. Soy muy de la teoría de que cada revista es una historia; busco una presentación, un nudo, un desenlace…

No pongo en discusión la calidad de los textos. El segundo número de El Estado Mental tiene, por poner sólo dos ejemplos, un impagable intercambio de correspondencia entre Bill Keller (ex director de The New York Times) y Glenn Greenwald (periodista que destapó el Caso Snowden) sobre el periodismo militante y el periodismo del poder. También un recomendable reportaje de Juan Soto Ivars sobre el pueblo de Yecla… Sólo esos dos asuntos ya justifican la compra, ahí lo dejo.

Pero (siempre los “peros”), y como en The Gentleman’s Magazine, la mayor parte de los contenidos carece por completo de “percha”, de vínculo con el aquí y el ahora. Puede publicarse hoy, o dentro de un año.

El caso es que también los puedes leer hoy o dentro de un año.

¿Y qué necesidad tengo yo de leer ahora algo que puedo leer dentro de un año?

En fin: me gusta pensar que entre todas estas nuevas revistas encontraremos algo así como el The New Yorker hispano: literatura, profundidad, humor y una guía para comprender el mundo que nos rodea. Las partes profunda y literaria las tienen. El humor, a veces. Pero para comprender el mundo necesitan algo más de brío, un chute de (lo digo con todas las cautelas) periodismo.

 

comentarios (3)

  1. 20 junio 2014 a las 18:44 | PERMALINK

    Wow, extraordinario análisis, excelente perspectiva. Entiendo perfectamente la sensación frente a textos crípticos, que quizás podrían aceptarse en textos literarios, pero en revistas para el gran público no tienen demasiado sentido. Voy a tomar nota de todo esto. Se aprende mucho con tu blog

  2. 22 junio 2014 a las 8:10 | PERMALINK

    Puta madre!! que lindo, buscaba desde hace rato alguien que dijiera este tipo de comentario sobre las revistas, que mejor que Diego Areso para interpretar lo que sucede en las redacciones de muchas revistas y que sus directores quieran seguir con el juego de me encanta el articulo, lastima que no vende.
    segui escribiendo sobre eso por favor

  3. 23 junio 2014 a las 1:58 | PERMALINK

    Completamente de acuerdo con tu apreciación, Diego. Espero puedas tomarte unos minutos de tu tiempo para leer la revista enfocada al deporte que estamos realizando aquí en México.

    Te dejo el link, esperando poder leer tu opinión. Saludos.

    http://www.vavel.com/mx/futbol-mexicano/355786-nace-vavel-magazine-mexico.html