Jun 05 2008
El martes terminó mi cuatrimestre como profesor de Diseño de Revistas en la Universidad Carlos III. Por mi parte, la experiencia ha estado bien. Por parte de mis alumnos… bueno, supongo que ellos opinarán según les vaya el examen del día 19.

El primer día de clase insistí en una idea que me ha acompañado (un poco machaconamente) a lo largo de todo el curso: los periódicos del futuro serán revistas diarias. Para ilustrar el asunto usé aquel injerto de Time y El País que pergeñé hace unos meses. Aunque es una idea lógica, y aunque está rondando el ambiente del diseño desde hace mucho tiempo (Mario García enunció aquello de “el impacto de lo compacto”), a los estudiantes de periodismo condenados a escucharme no les convenció demasiado. Frustrante.
Sin embargo, en el marco del Congreso de la WAN (Asociación Mundial de Periódicos), la consultora Innovation acaba de dar luz a 3030, su apuesta de concepto y formato para el anhelado periódico del futuro. Y, como era de esperar, 3030 ha resultado ser un periódico de formato pequeñín, a todo color, de diseño dinámico y… Vaya, lo que entendemos como puro “diseño de revista”. Monísima, por cierto. Espectacular.


La propuesta me parece realmente interesante, y me nacen un montón de preguntas: ¿qué sentido tiene el nombre del periódico?, ¿son realmente útiles las portadas invertidas?, ¿tendrá tanto espacio para los textos de reposada lectura como para los titulares/fotografías impactantes?, ¿en qué consulta de dentista han sacado la foto del joven lector que tiene que leer 3030 clavándose sus propios codos por culpa del típico ejecutivo-agresivo-lector-del-FT?
[Mucho más en el blog de Mr. Giner: 3030, The Newspaper of the future y Prototyping the Newspaper of the Future.]
[El análisis de Herminio Javier Fernández, en Cuatrotipos: El periódico del futuro]


























