Perdiz es una nueva revista trimestral que quiere hablar de las cosas que hacen feliz a la gente. Ya saben: en el supuesto ocaso de la prensa impresa (valga la redudancia) nacen muchas publicaciones independientes y originales. Y mola.

El diseño sigue la tendencia moderniki de la restricción cromática y tipográfica, las tramas, el equilibrio. Tiene su propia personalidad, por supuesto, un poco heredera del espíritu generado por publicaciones como Apartamento y otras de Folch Studio. No es una crítica: conseguir el equilibrio entre la simplicidad y la falta de estilo no resulta fácil, y Perdiz maneja sus recursos gráficos con acierto. Algunos elementos (la cabecera estampada, la encuadernación cosida) celebran alegremente la cualidad “tocable” de lo impreso.

Otra cosa: tiene un ritmo de secciones que funciona, y una estructura comprensible. Les confieso que ante algunas publicaciones alternativas me encuentro perdido y preguntándome “de qué va esto”, como si me contaran un chiste privado que no comprendo. No es el caso: Perdiz está construida de forma inteligible, no ahorra pistas al lector para que sepa en todo momento de qué va lo que lee.

Temas y contenido: podrán ustedes leer la historia un señor boliviano que se ha inventado un museo de escultura a 4.000 metros de altitud, la de una joyera tarxidermista, un fanático del ciclismo, aficionados a la colombofilia o un reportaje sobre la sonrisa nipona. Muchas sorpesas.

En fin: le he enviado unas cuantas preguntas a Marta Puigdemasa, Sra. Directora de Perdiz, que ha respondido largamente.

¿Cómo surgió el proyecto? ¿Es un impulso personal, colectivo…?
La verdad es que al inicio fue más un impulso personal. Quería hacer algo en el sector editorial que me llenara de verdad. Y eso significaba intentar luchar contra todo eso que no me gustaba del mundo, de una manera positiva y que aunara buen contenido con estética.

Un día leí una investigación publicada en el British Medical Journal que explicaba que la felicidad era una emoción contagiosa, como los bostezos en el metro, y que rodearte de gente feliz contribuía también a tu propio bienestar. Y de ahí surgió el lema de PERDIZ (“La felicidad es contagiosa”) y la idea de hacer una revista no sobre la felicidad (un concepto distinto para cada uno de nosotros), si no sobre cosas concretas y reales que hacen feliz a la gente, con la intención de que esa emoción pase de las páginas de la revista a los lectores.

¿Qué experiencia en la edición de revistas tiene el equipo?
Nos conocimos en una pequeña editorial de Barcelona que lleva unos diez años dedicándose a temas de ocio, viajes y cultura, y se ha expandido por otros países europeos. Desde allí hemos escrito, coordinado y editado libros, guías, revistas… Hace un tiempo expliqué la idea a un compañero y decidimos montar PERDIZ como proyecto independiente, simplemente porque creíamos en ello. Encontramos a unos diseñadores que se emocionaron también con la idea. Y así empezó todo.

Las historias y personajes que llenan la revista llegan de todas partes del mundo… ¿cómo funciona vuestra red de colaboradores?
La mayoría de los colaboradores del primer número son amigos o gente con la que ya hemos trabajado y que tenemos la suerte (o desgracia, ya que a algunos me gustaría tenerlos más cerca) de que están repartidos por varios países del mundo. También ha habido parte de búsqueda por internet.

La sección “Cosas bonitas” se distribuye por la revista como una selección de distintas fotos e ilustraciones a toda página. ¿Cómo seleccionáis esas imágenes? ¿De dónde salen?
Salen de muchas horas de búsqueda y captura. Son simplemente eso: cosas que nos parecen estética o conceptualmente bellas. Digo conceptualmente, porque algunas, las más figurativas, intentan transmitir un mensaje que a nosotros nos parece positivo: vínculos con la naturaleza, revalorizar la vejez, hedonismo, aprovechar todo al máximo… Pueden ser ilustraciones, fotografías, un texto o podría ser una simple palabra.

El primer número está patrocinado por Happy Pills. ¿Cómo se va a financiar la revista? ¿Publicidad, ventas? ¿Cuáles son vuestros planes de futuro?
La idea es financiar los siguientes números entre la publicidad y las ventas. No sabemos si va a poder ser, pero nos gustaría mantener la idea de hacer una tirada más o menos limitada y con un único anunciante por número. También existe la opción de complementarlo con alguna campaña de crowdfunding y financiar parte de los costes vendiendo ejemplares por adelantado. Pero lo ideal sería sobrevivir sin tener que recurrir a ello. El futuro es emocionante pero incierto. Somos un equipo pequeño, con muchas ganas pero pocos recursos económicos. Aún así, esperamos que la ilusión puesta en ello y la fuerza del proyecto en sí ganen los obstáculos monetarios y podamos hacer muchos números más.