El de ahí arriba es el último número de la revista MAN, fechado para julio y agosto. Grupo Zeta ha suspendido la publicación para analizar su viabilidad. Será difícil que resucite. Hasta donde sé, nadie espera que lo haga (y la redacción ha sido desmantelada).

MAN fue la primera revista en la que ejercí un cargo de responsabilidad en lo que viene siendo el mundo del diseño, así que le tengo el cariño del que pudo aprender y equivocarse y experimentar en sus páginas.

Las revistas masculinas han sido durante unos años un modelo casi agotado, pero algunas cabeceras se las han arreglado para ofrecer productos de calidad que no están funcionando mal en quiosco. Un Grupo Zeta en descomposición no ha podido dar a MAN el apoyo económico y editorial que le permitiera reinventarse, y ha sobrevivido durante años gracias al empeño de su menguante equipo de trabajadores. Olé por ellos.

En sus mejores momentos, MAN supo ser una revista de referencia. Repasando sus casi 300 portadas, aparece un enorme catálogo de jóvenes estrellas hoy híperconsagradas. Nadie le podrá quitar el mérito de inventarse la mítica marca editorial “Especial Brasileñas” –su eslogan “Si eres hombre te va a gustar” es ya un lugar común– y el lugar de honor entre las fantasías adolescentes de los años 90.

En fin: unas cuantas portadas de despedida, incluído su primer número con, ejem, Don Jonhson.