Françoise Mouly lleva dos décadas coordinando y eligiendo las portadas de The New Yorker. Es su directora de arte desde 1993. ¿Su principal tarea? Coordinar la portada de la revista. Intercambia ideas, bocetos y retoques con los ilustradores. En una redacción tan grande como la de esta revista, sólo ella y el director –David Remnick– eligen el dibujito que resumirá, juzgará, comentará y parodiará la actualidad de esa semana.

Mouly –que edita, también, libros infantiles, y que está casada con el ilustrador Art Spiegelman– ha preparado un libro y un blog, “Blown  Covers” sobre la enooooorme cantidad de originales rechazados durante los últimos años, de ideas de portada que no llegaron a imprimirse. Un vistazo entre bambalinas que muestra, como dicen en su web, que The New Yorker “cultiva su sentido del humor mientras aborda complejos asuntos morales y políticos”.

Y aquí va este pequeño reportaje de la CBS sobre Fançoise Mouly y sus portadas:

[Me enteré aquí.]