El de ahí arriba es el símbolo de una marca comercial de bebidas alcohólicas y, tras décadas de gloria en las carreteras peninsulares, la síntesis en una silueta negra de la gloria del diseño gráfico español de la segunda mitad del siglo XX.

El Toro de Osborne diseñado por Manolo Prieto es el fruto más popular, pero no el único, de una generación genial que prácticamente se inventó en España la profesión de diseñador gráfico y cuyos integrantes más destacados son Daniel Gil, Alexandre Cirici Pellicer, Ricard Giralt Miracle, Josep Renau, Joan Brossa o Josep Artigas.

Hay que inclinarse ante ellos con respeto: artistas, intelectuales y artesanos, todo a un tiempo, son los padres fundadores del diseño español. Esta generación de “niños de la guerra”, que comenzó su carrera profesional en torno a los años 50, transformó en profesión reconocida y autónoma lo que antes era un “oficio” aprendido en las imprentas. Sus carteles, tipografías, anuncios, revistas, discos y libros elevaron y modernizaron la cultura visual de todo el país.

Y por eso os recomiendo muchísimo (y con un imperdonable retraso), la exposición Grafistas, Diseño gráfico español 1939-1975 que está abierta en el Museo de Artes Decorativas de Madrid hasta finales de abril. Comisariada por Emilio Gil, de Tau Diseño, es un resumen didáctico y fantástico de lo mejor del diseño de aquellos años. La expo está llena de obras que son viejas conocidas-de-toda-la-vida (como los libros de Alianza Editorial o el corderito de Norit) y sorpresas admirables que demuestran el nivel creativo de aquellos años.

Extras: una recreación del estudio de Manolo Prieto, con sus herramientas de trabajo, y un catálogo/cartel que os recomiendo comprar: viene a ser como llevarse todos los paneles de la exposición a casa.