The Guardian lanzó la semana pasada su edición para iPad, después de un año de desarrollo y con el asesoramiento de Mark Porter, director creativo de aquel rediseño de 2005. [Por cierto, aquí está su Tumblr.]

Es el periódico completo de cada día, pero con una presentación adaptada al medio a la que no puedo poner pegas. Hay un ingenioso sistema de mosaico para las portadas y portadillas y, aunque nadie diría que el diseño es “de papel”, se identifica sin problema (por tipografía, arquitectura y color) con el resto de los productos Guardian. Teniendo en cuenta que la imagen Guardian es de las mejores de toda la prensa, buen trabajo.

Sólo dos cosas. Esta magnífica versión guardiana no soluciona el problema fundamental de los diarios en papel: que el periódico de hoy sigue recogiendo las noticias de ayer, y no hay novedad posible si no es a través de la página web y el navegador. Yo soy muy fan de los periódicos con noticias del día anterior, no crean, me gusta el análisis y el contexto. Pero no dejo de pensar en si habrá una forma de ofrecer la propia web del periódico, actualizada y dinámica, con el mismo esquema gráfico de esta aplicación.

Y dos. Tengo un problema a priori con los periódicos y revistas interneteras o tableteras: me acerco a ellos como quien se asoma a un pozo sin profundidad definida, y me desasosiega no tener muy claro exactamente el volumen total de contenidos, o dónde terminan. Tampoco logro sobreponerme al instinto de empezar el periódico por el final, pero eso es un problema menor. En fin, quizá la gran ventaja de las páginas en papel es que nos permiten calibrar, al peso o de un vistazo, la cantidad de información total que nos ofrece un periódico.

Dicho lo cual, que sepan que la app en cuestión mola, e interactuar con ella es un placer.

[Jeremy Leslie ha hecho un análisis más detallado. Mark Porter, también. El periódico tiene videos y promos para hacerse una idea. Y hay una oferta gratis total para los primeros meses que, se lo aseguro, voy a aprovechar.]