Les diré que el periódico lisboeta i me parece una de las apuestas gráficas/periodísticas más estimulantes de los últimos años. Soy bastante fan, y me he marcado discursitos sobre el tema. Es arriesgado, original, a menudo directamente brillante [aquí, un ejemplo]. Ójala que una apuesta tan desinhibida consiga elevar a categoría de normal lo que en la cabeza de los diseñadores gráficos es simplemente normal: que un periódico no tiene que parecerse al resto de los periódicos para ser tomado en serio.

Y en éstas, llega la SND (Society of News Design) y lo elige como periódico mejor diseñado del mundo en sus premios de este año. Dado que la osadía de i es de las de provocar asombro y bocas abiertas, es un honor merecido. “Destaca por su habilidad para tomar lo mejor del lenguaje visual de periódicos, de las revistas y de otras publicaciones para crear algo nuevo que es más que la suma de sus partes”, dice el jurado. Olé.

La parte rara del asunto viene porque, con esta elección, la SND ha cambiado de criterio de forma radical. El jurado de la pasada edición de los premios apuntó a The New York Times y al Frankfurter Allgemeine Sonntagszeitung, monumentos de ortodoxia periodística, como World Best Designed. Son dos cabeceras cuyo nivel de excelencia gráfica es difícil de alcanzar pero, en fin, no destacan por su afán de experimentación diseñil. Vista a dos metros de distancia, una de sus primeras páginas de 2011 no se diferencia demasiado de una de 1950.

El bandazo es comprensible (los jurados de estos premios son diferentes año a año; cada cual tiene su propio criterio), y es también un síntoma más del estado de incertidumbre que asalta el negocio de la prensa. El jurado de 2009 actuó como el vecino que llama a la puerta en mitad de la fiesta para pedirte que bajes la música: pidió más contención, menos alegrías gráficas, más atención al contenido y “dale al lector aquello a lo que el lector está acostumbrado”. El jurado de 2010, un poquito más optimista, se ha permitido aportar un poco de alegría al asunto.

De las reflexiones del jurado: “Lo que hemos reconocido en el ganador de este año fue su apuesta fresca y única […]. i puede animar a los diseñadores y a los editores en cualquier parte del mundo a repensar sus modelos y crear modelos nuevos que sirvan mejor a sus audiencias. Puede que ni siquiera se parezcan a i. No representa, ni debe representar, un modelo a imitar por todos. […] Esperamos que el mensaje de la competición de este año sea de ánimo e inspiración. Alabamos la creatividad y la tenacidad que un periódico necesita para encontrar su propia voz y expresarla con convicción y excelencia, sin importar su tamaño o su plantilla o el acceso a otros recursos”.

Pues eso.