En su desaforada carrera por arrebatarle lectores y anuncios a The New York Times, The Wall Street Journal lanzó hace dos semanas su nueva edición de fin de semana, más páginas, ofertas renovadas, ocio, esas cosas.

Un poco al estilo del Financial Times, que se queda en el esqueleto de sus iniciales cuando llega el sábado, la nueva cabecera del vetusto diario económico generalista se reduce a un escueto WSJ. ¿El resultado? Bueno, los temas laterales parecen publicidad, no contenido editorial; la solución del rectángulo superior es bastante opresiva, y el resultado general es desequilibrado, feo. Tampoco entiendo demasiado bien la elección tipográfica de las “orejas” promocionales: la egipcia anchota se lleva fatal con la apuesta más clásica de la tipografía principal.

En fin. Los diseñadores somos así de quisquillosos.

[Maquetadores dijo que el diseño es “un poco basto”]