Desde hoy. No pasará a la historia de lo internetero, pero supone un salto tan grande desde la antigua web del Gobierno que, en fin, ya era hora. El aspecto es, por lo menos, digno. Y la cosa incluye más contenido multimedia, información, enlaces.

Aunque le falta el plus de creatividad diseñística (que es en lo que yo me fijo) que se supone en la web principal del Gobierno. El letrerito “La Moncloa” tiene una tipografía de cafetería chunga.

Dan detalles aquí.