Las revistas de información tienen dos opciones opuestas a la hora de afrontar su diseño: lavarse o pintarse. El ejemplo máximo de revista “lavada” es The Economist, cuyo estudiadísimo pero sobrio diseño limita las florituras al mínimo. Un magnífico caso de revista “pintada” era Porfolio, el difunto mensual de negocios de Condé Nast, que salpicaba sus páginas de tipografías sofisticadas, filetes, lujo y derroche de recursos gráficos.

Fortune, la hermana económica de Time, ha apostado por este segundo camino, y está llena de estilosas tipografías llenas de serifas y cabeceras en relieve medio retro, medio modernas. El rediseño ha salido al quiosco en este número de marzo, y aquí abajo van unas cuantas páginas. Me gusta mucho el estilo, pero me he quedado con la sensación de que es poca sustancia para un mensual.