Dentistas que leen ¡Hola!
feb 23 2010

Las pequeñas revistas corporativas tienden a mostrar un aspecto monótono y gris. Por un lado, es difícil que los clientes se impliquen en una apuesta gráfica arriesgada e innovadora. Por otro, estas publicaciones no siempre trabajan con los presupuestos, materiales y plazos más convenientes para renovar la historia del periodismo o del diseño.

Hay que contar, además, con el detalle de que las revistas internas de asociaciones y colegios profesionales (o campos de golf, entidades benéficas, centros culturales…) tienen la obligación de dedicar páginas y páginas a la vida interna de la organización a la que sirven, lo que suele reflejarse en un montón de fotos de obligada publicación pero que han sido tomadas en las peores condiciones. Que si un grupo de golfistas que han ganado un trofeo, que si los asistentes a un congreso posando en grupo (la mitad con los ojos cerrados), que si el ponente de una conferencia con la boca justo detrás del micrófono, que si los niños de viaje de fin de curso…

En fin, fotos con un enooorme valor documental e informativo (supongo) pero que resultan un horror gráfico.

Por eso me ha llamado la atención, y para bien, la idea de los responsables de El Dentista del Siglo XXI, que han adaptado los códigos gráficos de las revistas del corazón, de una revista del corazón en concreto, a su publicación corporativa para odontólogos.

Vale, al principio me ha sonado a chiste, o a intertextualización chapucera. Pero luego he visto en todo esto una idea inteligente. El entorno de maqueta con que se presentan las fotos de esta revista resulta familiar desde un principio. Apuesto a que los lectores se sienten como en su propia casa. Entre los objetivos que se marca la publicación está acercar a los odontólogos y los estomatólogos “lo más destacado de su entorno social y profesional de un modo atractivo, ágil y riguroso”. Yo leo las palabras “entorno social” y pienso en fondos azules y verdes, titulares en negativo y cajas blancas con texo negro. Ya ves.

En fin. Dado lo que abundan las revistas del corazón en los revisteros de sus salas de espera, me parece de lo más coherente que una revista gremial destinada a los dentistas tenga la apariencia de ¡Hola!.

Y también hay páginas más técnicas…

[Gracias por la pista, Maquetadores]