[Nota dirigida a historiadores del diseño: este post es una inocentada, una broma típica del 28 de diciembre. Lo escribo por si alguien llega a este humilde blog y se lo cree…]

Público, el-diario-que-me-da-de-comer, prepara una revolución de su diseño que llegará a los quioscos a lo largo de la primera semana de febrero, en una fecha todavía por concretar.

El periódico abandona el formato tabloide en beneficio del sábana, ausente de nuestros quioscos desde hace décadas pero que sigue triunfando en mercados como el estadounidense o el alemán. Así, duplicará su formato, que pasa de 28,9 x 39 cm a 57,8 x 39 cm. También se modificará sustancialmente la primera página, que podrá recoger de 10 a 15 temas (más del doble de los actuales) con un diseño de estructura mucho más clásica, pero sobria y funcional.

Ambos cambios buscan racionalizar los costes de impresión (los grandes formatos permiten recoger mayor número de informaciones con un menor consumo de papel) y, además, diferenciar Público en el quiosco en un momento en el que los diarios se parecen mucho entre sí. “Un tamaño tan grande”, nos han dicho desde administración, “hará que los quiosqueros lo tengan más difícil a la hora de esconder el periódico en el interior de sus puestos”.

Para después del verano hay otras novedades en estudio: eliminar el color y pasar al blanco y negro, concentrar las fotos sólo en las primeras páginas (que se imprimirían en huecograbado) e imprimir el grueso del periódico con tipos de plomo. Para ello, se baraja reducir la variedad tipográfica al mínimo y adoptar la Times New Roman.

Aquí abajo va uno de los prototipos de primera página con los que estamos trabajando.

Y ésta es la proporción entre el nuevo y el viejo formato.

[Más información, aquí y aquí]