Antes:

el mundo antes

Ahora:

el mundo ahora

Y en la web:

el mundo web

De las pocas cosas que tengo claras en esto del diseño es que los elementos gráficos sufren lo indecible cuando son objeto de parches y los remiendos.

Es decir: un elemento diseñado de determinada manera y con determinada función se adapta difícilmente a los añadidos que por necesidad o capricho van surgiendo con el paso del tiempo. Un pie grande puede caber en un zapato pequeño, pero no dejará de sentir ciertas apreturas. A veces es mejor cambiar totalmente el diseño que retocarlo, y a veces es mejor comprarse zapatos nuevos.

A la nueva cabecera de El Mundo (impreso) le pasa algo así.

Para celebrar el XX aniversario de la publicación, y para unificar más las ediciones impresa y digital de la criatura, la dirección del periódico decidió añadir un “.es” a la cabecera impresa. A priori, una buena idea. Sin embargo, el logotipo de la publicación no estaba diseñado para semejante añadido y, aunque lo acoge en su seno, el conjunto gráfico se desequilibra y resiente. Nuevos parches requieren nuevas soluciones, más allá de limpiar las alas de la cabecera de fechas y precios (un acierto) o añadir ese grueso filete gris para asentar el conjunto (excesivo). ¿Alinear el conjunto a la derecha? A lo mejor…

Ah, tres detalles más.

— No hubiera estado de más que se aprovechara el retoque para corregir la excesiva separación entre la “D” y la “O”.

— La cabecera del periódico está compuesta en tipografía, no es una imagen o un trazado. ¿Cómo lo sé? Bueno, cuando te descargas el pdf de la portada, el Adobe Reader reconoce el conjunto “elmundo.es” como un enlace. Salvo por el detalle de que convierte el planeta verde en una “p”. En enlace queda como “elpmundo.es”, y la página resultante… Bueno, el primer enlace que recomienda es abc.es…

— En la información que anunciaba el añadido del “.es” se daba noticia también de la nueva cabecera de la versión internetera de El Mundo. Se decía, textualmente, “un cambio que en ELMUNDO.es supone que la tipografía de la cabecera digital será la del periódico en papel”. ¿Ustedes las han visto? Pues no son las mismas…