Tengo dos recuerdos de Ricardo Ortega: el corresponsal jovencito que informaba desde Rusia en los primeros tiempos de Antena 3,y la voz firme que narraba al minuto, con Matías Prats, los terribles avionazos del 11S.
Luego lo echaron por periodista, y acabó muerto a balazos en Haití, hace cinco años.
El corporativismo periodístico es fuerte, y por eso este aniversario me ha impresionado más que muchos otros. Ramón Lobo (nuevo blog, magnífico) escribe sobre el asunto. Rafael Poch, compañero corresponsal de Ortega, lo hizo hace cinco años en las páginas de La Vanguardia (aquí, en su hemeroteca).










Gonzalo | 11-mar-09 a las 6:59 pm | Permalink
Y Enric González, uno de los mejores escritores de la prensa española, consagra uno de sus libros a la figura de Ortega y de Julio Anguita Parrado. Con ambos convivió en Nueva York cuando era corresponsal de El País. Lo relata en sus Historias de Nueva York, un libro recomendable desde la primera mayúscula hasta que muere en las manos.