ene 09 2009
Aquí va un pequeño trabajo personal.

Sí, efectivamente, la “Y” es una sutil (¿?) referencia sexual. Al fin y al cabo, RyJ es una obra sobre el despertar a la vida de dos adolescentes un poco salidos.
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Aquí va un pequeño trabajo personal.

Sí, efectivamente, la “Y” es una sutil (¿?) referencia sexual. Al fin y al cabo, RyJ es una obra sobre el despertar a la vida de dos adolescentes un poco salidos.
The New York Times ha publicado, por primera vez en muchos años, publicidad en su primera página. No es que la cosa tenga mayor importancia, porque lo de la publi en primera es algo de lo más corriene. Pero, claro, como TNYT es TNYT, todo el mundo está comentando la noticia, haciendo aspavientos. [Según El Mundo, según El País, según La Vanguardia]
La publicidad en la primera es un asunto curioso que parece haber realizado un viaje de ida y vuelta. A principios de siglo, campaba a sus anchas en las primeras páginas de los periódicos, y uno de los ejemplos más recurrentes sobre cómo han evolucionado la prensa es el momento en el que The Times dejó de cubrir su portada con anuncios por palabras, allá por 1966. En aras de, no sé, ¿pureza informativa?, el espacio en portada destinado a publi había ido reduciéndose paulatinamente hasta casi desaparecer. En los últimos años, sin embargo, ha repuntado. Discretamente en los medios más puristas como The Wall Street Journal. A lo grande en el resto. Todavía tiemblo al pensar en aquella campaña de Acciona que cubrió de gloria publicitaria todas las cabeceras nacionales españolas.
Total: como diseñador, creo que la publicidad en la primera página es un coñazo inmenso. Como poco, perturba la coherencia del diseño. Pero sé que los anuncios son tan importantes en un medio como los contenidos. Y se da la circunstancia de que la publi en portada es cara y alimenticia,. No está el mercado como para que los periódicos desprecien unos dinerillos extra.
En fin, como tituló la noticia ABC, “Todos los anuncios que merecen ser impresos“.
Planeta Humano (1998-2001) era una revista a la que fui adicto hasta su desaparición. Una publicación rara y finisecular, especie de National Geographic de buen rollo, cuya intrahistoria desconozco pero que siempre sorprendía con fotos estupendas, algunos reportajes fuera de lo común y un diseño que basculaba entre lo genial y lo chapucero.
También sorprendía cada pocos meses modificando su cabecera, lo que no hacía fácil localizarla en el quiosco. Una indefinición que no sé hasta qué punto contribuyó a que despareciera después de unas cuarenta entregas. Hacia el final, Planeta Humano se encarnó en una “segunda época” diseñada por Ricardo Feriche. Sus páginas eran más profesionales, pero perdió encanto…
Aquí, el número 1.

Primer cambio: el número 2.

Marcha atrás en el número 7.

Relieve en el número 14.

Más relieve en el 20, y un nuevo marco lleno de contenido.

¡Sorpresa! (fin de la verticalidad en el número 22).

Y fin del fin de la verticalidad en el número 23.

Vuelve el relieve en el número 36 (febrero de 2001).

Y nacimiento de la segunda época en abril de ese año. Pocos meses después, la revista pasaba a mejor vida.

El Mundo anda ya promocionando su XX aniversario, y su rediseño del día 11. Lo hace a través de sus páginas, y con bonitos anuncios televisivos. Como soy un pejiguero, me llama la atención que el periódico de pega que aparece en los anuncios es una versión chunga del diseño actual (que va a ser sustituido). Tampoco me ha pasado desapercibido que la tipografía principal del anuncio impreso es la Optima. Sé que últimamente estoy un poco maniático con lo de las tipografías pero… En fin, que si quieres crear una nueva imagen de marca coherente, o lo haces del todo y desde el principio o…

Es lo que tiene viajar: hace un par de meses me encontré en un museo de París con ejemplares gratuitos de Point d’Ironie. Encontrarse en París ejemplares gratuitos de lo que sea siempre resulta muy sofisticado, lo sé, y digno de postearse.
Bueno, el caso es que me topé con un panfleto en forma de periódico lleno de dibujos del divo underground Robert Crumb [wiki]. Un cómic feista y trastocado que mola. Luego descubrí que el panfleto, en realidad, era un ejemplar del número 45 de Point d’Ironie, que resultó ser una publicación gratuita editada por la firma de moda Agnes b., y coordinada por el crítico de arte Hans-Ulrich Obrist (lo de que es crítico lo he leído en su wiki, que yo de este tipo no sabía na).
¿La idea? Elegir un artista, darle carta blanca para que se apropie del formato (ocho páginas, tamaño tabloide), imprimir de 100.000 a 300.000 ejemplares, distribuirlos por museos, librerías y tiendas de todo el mundo… y repetir la empresa alrededor de seis veces al año.
En la web de la revista hay capturas de las páginas de la revista. Merece la pena echar un vistazo. Es otro ejemplo de cómo el arte está conquistando nuevas formas de expresión a través de los formatos revista y periódico. Ellos lo definen como “A hybrid periodical, half magazine, half poster”. Serán formatos caducos, pero se ponen modernos cuando les dejan.