Ha cerrado la revista Ragazza, icono de la prensa para adolescentes en España, que deja de publicarse después de casi veinte años. [Aquí, la noticia según El Mundo].

Es el tercer cierre decretado por los jerifaltes de Hachette en España por la cosa de la crisis. Los rumores y los miedos anuncian que no será el último. Ragazza fue la revista en la que aprendí a usar el Quark y el Photoshop. Mi primera revista, vaya. Y por eso, y porque se queda bastante gente en la calle, me he quedado pelín mohíno estoy bastante cabreado.

[Más sobre el cierre de Ragazza, y el resto de los cierres, sobre las empresas editoriales y sobre si en España se lee (o no), en La Opción B: “Los grupos editoriales viven de hacer revistas (y periódicos), de venderlas y de vender publicidad en ellas. Si se dedican a cerrar todas las que no son rentables ahora que nada es rentable, corren el peligro de quedarse sin actividad.”]