
Ayer, a la hora del cierre en el periódico-que-etc., teníamos pocas fotos de los atentados en Bombay, o Mumbai, o como se diga. Como siempre, estaba bastante claro cuál era la elección buena de entre todo el material recibido. Casi siempre hay una foto buena (a lo sumo, dos), y casi siempre coincidimos con ella muchos periódicos. Es una historia habitual.
Mi tema de hoy es otro. La agencia Reuters nos proporcionó una foto de la estación de Bombay que tenía un enorme charco de sangre (¿y carne?) en primer plano. A la hora de ponerla en página, decidimos encuadrar la imagen para ocultarlo. A mí me parecía innecesariamente morboso resaltar el detalle en una escena que ya resultaba suficientemente impactante. Además, por la propia estructura de la imagen, el charco quitaba protagonismo a lo que me parecía que tenía que ser el centro de impacto visual de la imagen: las dos figuras de espaldas.
Ahora bien, esta mañana me he encontrado con que el resto de los periódicos usan la foto tal cual, con su sangre y sus vísceras. Y ahora no tengo claro si prescindir del charco fue un detalle de buen gusto, de respeto por el lector y las víctimas o, por el contrario, una actitud periodísticamente timorata. No consigo decidirme entre las dos opciones teóricas: “Abusar de las fotos sangrientas acaba por insensibilizarnos ante la violencia” o “Recortar las fotos para evitar impactos desagradables es, simplemente, hurtar al lector una información real y necestaria”.














diego olmos gomez | 27-nov-08 a las 4:19 pm | Permalink
Me gusta más vuestro corte. Además, si te fijas bien, sólo vosotros habeis podido titular dentro de la foto, mientra que a los demás, los despojos les han molestado de tal forma que no han podido hacer nada dentro de la foto.
Mario Benito | 27-nov-08 a las 4:49 pm | Permalink
Tal vez resultaba “innecesariamente agresiva” la imagen de lo que ocurrió realmente. Las cosas son como son, hay que llamar a las cosas por su nombre, y a veces mostrarlo.
Otro saludo
Javier Vidal | 27-nov-08 a las 5:58 pm | Permalink
Creo que en este caso, quitar la sangre del primer plano es quitarle información al lector y dramatismo a la foto. No es una cuestión de carnaza, es que si no la mostramos, estamos suavizando el mensaje. Lo de ayer fue una barbaridad y la sangre de la foto nos lo está contando con toda crudeza. Un saludo y enhorabuena por tu blog.
ChinoChano | 27-nov-08 a las 6:23 pm | Permalink
Me parece que hicisteis una buena elección. The Times es el diario que puso una foto de De Juana como mártir, no es para nada un ejemplo a seguir. El resto de diarios españoles no tienen personalidad, imitan al New York Times los que pueden y punto, así que para qué tomarlos como ejemplos.
atentados:La blogosfera critica la cobertura de los atentados de Bomba | Radiocable.com - Radio por Internet | 28-nov-08 a las 9:54 am | Permalink
[...] http://www.youtube.com/watch?v=36ZRqOdIM7g Javier Casal dedica a la forma en que han cubierto los medios españoles la noticia dos reflexiones. Una a las pocas horas de producirse y en donde lamenta que para algunos Aguirre sea más protagonista que el atentado o los 80 muertos: “Parece sensato creer que más allá del testimonio puntual, la principal noticia anoche no era la presidenta de la Comunidad de Madrid pero ya se sabe… Tras ‘La heroína del helicóptero’ llega a sus pantallas ‘Las balas silbaban por encima de mi cabeza‘. Y por la mía pasa ahora mismo una reflexión. Que en esta profesión nos estamos volviendo todos un poco locos. El orden de los factores en periodismo sí altera el producto”. Y la segunda a cuenta de los zapatos de Aguirre que vuelven a ser portada. Iñigo Saenz de Ugarte se ha fijado en el uso y abuso de Twitter tras los ataques: “A más información, más confusión. Por ejemplo, muchos de los mensajes de Twitter no son otra cosa que noticias de última hora o descripción de imágenes de las televisiones indias, pero hasta eso puede ser importante para el lector. La fiabilidad del mensaje depende siempre de la fiabilidad de la fuente, y ya sabemos que una retransmisión en directo de cadenas de televisión obligadas a emitir de forma monográfica incluye una gran dosis de rumores y especulaciones con poco fundamento. […] Pero la gente se conecta a estas redes por la misma razón por la que compra un periódico por la mañana: porque quiere estar informada.” Borja Ventura reflexiona sobre los “valores noticia“, es decir, las cosas que determinan qué es noticia y qué importancia tiene: “Un atentado como el de Bombay, en circunstancias normales, apenas hubiera tenido impacto en las portadas de nuestros diarios. Huelga decir que si el atentado hubiera sido en Alemania hubiera sido portada, si hubiera sido en EE UU sería edición especial y si hubiera sido en España saldría en los libros de historia […] En uno de los hoteles hay una delegación española encabezada por Esperanza Aguirre. La noticia salta a todas las portadas primero y, posteriormente, abre todos los periódicos (ediciones digitales al menos). ¿Cuánto vale el ‘kilo de español’? Pues depende quien sea: todos sabemos que la presidenta de la Comunidad de Madrid estaba allí, pero junto a ella había todo un grupo de políticos, empresarios, asesores y demás a los que no se ha prestado atención alguna.” Hugo Martinez Abarca se muestra en III Republica especialmente crítico con la actitud de Aguirre: “En cuanto pudo escapó de donde había todavía gente retenida del grupo que ella había llevado a Bombay. Y nada más llegar dio una rueda de prensa… en la que sólo habló de sí misma. No había visto gran cosa, no le pasó nada y no corrió un gran riesgo salvo en el coche que le llevaba en su huida al aeropuerto. Mientras había cien muertos, cientos de heridos y todavía decenas de personas retenidas, Esperanza Aguirre sólo dijo que no estaría tranquila hasta que volvieran todos y pasó a lo importante: ella se había quedado descalza, ella había pisado sangre.” Diego Areso en Quinta Tinta se fija en otro aspecto de la cobertura de los medios: la foto de portada que eligieron la mayoría de los grandes periódicos. Explica que en Público decidieron recortar la imagen de Reuters, pero ahora tiene dudas: “no tengo claro si prescindir del charco fue un detalle de buen gusto, de respeto por el lector y las víctimas o, por el contrario, una actitud periodísticamente timorata. No consigo decidirme entre las dos opciones teóricas: “Abusar de las fotos sangrientas acaba por insensibilizarnos ante la violencia” o “Recortar las fotos para evitar impactos desagradables es, simplemente, hurtar al lector una información real y necestaria”. [...]
Amadeu Sanz | 28-nov-08 a las 4:59 pm | Permalink
Entendiendo todos los reparos que expresas tú mismo, yo creo que no hubiera sabido sustraerme a la tentación de la tremenda mancha de sangre. Por eso, te felicito por ese instante de reflexión. Y enhorabuena por Público, que es lo mejor que ha pasado en la prensa española en los últimos tiempos.
Pepe | 28-nov-08 a las 11:54 pm | Permalink
El fotógrafo, que fué el que estuvo en la escena, decidió hacer la foto como nos ha llegado cumpliendo con su labor periodística y cualquier manipulación es variar la realidad, que de acuerdo es tan dura como la vida misma. Alucino que un diario que va de progre y moderno como El Publico haga estas cosas que en otros tiempos se hubiera llamado censura. Hay que ver como nos volvemos de refinados, tomando decisiones desde nuestros cómodos sofas variando la realidad para pintar un mundo de color de rosa.
Diego Areso | 29-nov-08 a las 12:30 am | Permalink
Las guerras proporcionan a los fotógrafos imágenes llenas de horror, sangre y vísceras. Imágenes terribles que nunca, nunca, acaban publicándose. Y por elección de los propios fotógrafos. O sea, que la realidad que nos llega a través de los fotógrafos ya es una realidad editada, “manipulada”, según tu criterio. Yo… no lo comparto: en esas imágenes “descartadas” lo macabro acaba sobrepasando a lo informativo.
Yo tengo cierto pudor a la hora de publicar imágenes de sangre y entraña. Pero no porque tema ofender a un amable lector bienpensante. Sólo porque no tengo muy claro donde está el límite entre morbo y periodismo. Sinceramente: no lo tengo claro. Y, mientras no lo tenga claro, prefiero quedarme corto a pasarme de rosca.
De ahí a que estemos ante una actitud de “censura”, o a que pretenda pintar un mundo “de color de rosa” hay un trecho bastante ancho.
Pero, vaya, podría estar equivocado…
Mario Benito | 29-nov-08 a las 2:01 pm | Permalink
Pero, hombre, cómo va a ser morboso mostrar la sangre producida en un terrible atentado terrorista con decenas de muertos tiroteados. Las cosas son como son, te decía antes, y los periodistas tienen que contarlas como son… no como nos gustaría que fuesen. Es posible que todos los demás periódicos nos equivocásemos a la vez… pero tengo la impresión de que calar un título “tapando” información puede tener justificación desde el diseño pero no desde el periodismo. Si quitas la mancha de sangre esa foto puede ilustrar cualquier cosa, hasta una huelga de limpieza si me apuras, pero si no la “editas”, si no eliminas elementos, entonces sólo ilustra, de manera magistral además, lo que sucedió de verdad.
Un saludo y enhorabuena por animar una vez más el debate y por el blog
javier suárez | 30-nov-08 a las 8:31 am | Permalink
Casi siempre estoy a favor de no mostrar lo obsceno. En este caso no, porque con vuestro encuadre no se ve la tragedia.
Quizá la norma pueda ser ésta: Demos la información, evitemos lo obsceno.
Pepe | 30-nov-08 a las 9:07 am | Permalink
“enhorabuena por animar una vez más el debate y por el blog”…totalmente de acuerdo.
Manel | 30-nov-08 a las 5:51 pm | Permalink
Realmente te has pasado con el reencuadre de la foto, le has dado una vision que no es la real (parece que sea una pareja paseando por algún aeropuerto en huelga)has eliminado la fuerza que tenia la foto y con ello información.
Resumiendo…. las has capado chaval
Diego Areso | 30-nov-08 a las 6:07 pm | Permalink
Vaya… Me estáis zurrando bastante. Eso me pasa por mostrar mis vergüenzas en público… digo, en Público.
En mi defensa, diré que en la foto hay más sangre, aparte de la de la parte inferior, y suficiente caos como para que el escenario sin los dos charcos de la discordia siga siendo suficientemente violento, trágico.
Aunque está claro que el primer plano define un escenario mucho más violento que el que representa la foto sin encuadrar. Pero sigo con mis dudas de si es absolutamente necesario mostrar esa violencia crudamente. ¿Añade información realmente necesaria?
Yo, y mi complejo de Hamlet del diseño gráfico… Pero, vaya, que conste que en ningún momento ha habido en esa portada ninguna intención consciente de deformar la información y hacerla más ‘light’.
Es difícil hacer más digerible una foto llena de sangre y caos cuando calas en ella un titular que incluye la palabra “masacre”.
Gracias a todos por aportar contenido a este post.
Quinta Tinta | 30-nov-08 a las 6:18 pm | Permalink
[...] Cuando usas un agregador de feeds tipo Google Reader o Bloglines, suele dar pereza abrir los post para echar un ojo a los comentarios. Como lo sé (padezco esa pereza), quiero llamar vuestra atención sobre la sarta de comentarios enjundiosos que ha suscitado el post “Una foto a sangre”, en este su blog. [...]
Adrià | 30-nov-08 a las 6:52 pm | Permalink
A mi la verdad es que la portada de El País me resultó demasiado desagradable.
Muy interesante la reflexión que invitas a hacer, y yo, sinceramente, no sé de qué lado ponerme…
fmop | 01-dic-08 a las 10:20 am | Permalink
Sólo digo que hay gente que se la coge, para ir al váter, con papel de fumar. Me parece un debate estéril, un encuadre u otro, cuando está presente el dolor y la muerte de tanta gente.
Tíscar | 01-dic-08 a las 10:34 am | Permalink
La sangre incomoda, la carne también, el color más aún ¿Vale cualquier “manipulación”? Variaciones en portadas internacionales de una misma foto del 11M y sus distintas soluciones: encuadre, tapado con tipografía, desaturación, clonado de piedras, etc. Animación del Poynter:
http://www.tiscar.com/wp-content/uploads/2008/06/fotografia11m.swf
Niño Melón | 01-dic-08 a las 10:40 am | Permalink
Buena elección.
Saludos desde Polonia
TISCAR :: Comunicación y Educación en la era digital » Quinta Tinta cumple dos años, ahí es mucho | 02-dic-08 a las 8:06 am | Permalink
[...] Recomendado: Una foto a sangre ¿Información? ¿Morbo? ¿Censura? Me recuerda aquel dilema con la foto del 11M. Archivado en: [...]
IsaacCampos | 03-dic-08 a las 1:42 am | Permalink
Mi (humilde) opinión es que 1º> plantear este tema es sumamente interesante. Se supone que los lectores de este blog nos interesa hasta el mínimo detalle del periodismo. Y en lavida de una redacción es así. Otra cosa es el lector general. Si existen miles y miles de páginas en manuales explicando cosas como ‘manchetas’, ‘orejas’ y filetes (y si deben ser grises, negras, de colorines…) ¡cómo no debatir sobre la imagen de portada de un diario!
2º>Mi (humilde) opinión sobre el ‘corte’ es… negativa. Es un sesgo de la realidad. Eso sí, dejó espacio para otra información importante.
JEL | 03-dic-08 a las 2:46 am | Permalink
Yo veo sensibilidad en el recorte que usaron en Público.
Y humanidad en medio del horror. Todos se centran en las manchas de sangre y vísceras; Público muestra la solidaridad y ayuda del joven a la anciana en medio de ese caos.
Y ese rasgo es lo que convierte a esa portada en diferente, más balanceada y menos sensacionalista, por más horror que haya detrás (y debajo, literalmente hablando).
Dos horas dan para mucho (6) « Periodismo Digital en la UCAM | 03-dic-08 a las 5:58 am | Permalink
[...] Dos horas dan para mucho (6) 03Dic08 Daremos un vistazo a picnik, para editar fotos, en línea y en vuestro explorador. La manera más fácil en la web de corregir fotos subexpuestas, quitar los ojos rojos o aplicar efectos a vuestras fotos o recortar con los ejemplos Las fotos no se tocan nene; Una foto a sangre; y El extraño caso de la lorza desaparecida, de Diego Areso, periodista, diseñador gráfico y jefe de diseño del diario Público. [...]
Alejandro | 03-dic-08 a las 11:07 am | Permalink
De acuerdo con tu elección.
¿Ya no alcanza para hacernos una idea de tragedia que se diga que hubo doscientos muertos? Si no alcanza, entonces ¿donde se pone el límite?
Si en un choque muere toda una familia, y me muestran una foto del auto convertido en un amasijo de hierros retorcidos, puedo imaginarme como habrán quedado sus ocupantes; no necesito de una fotografía para saber que se trata de una tragedia.
Por lo demás, felicito por proponer este tipo de debates, tan necesario por cierto.
Álex Casanova | 03-dic-08 a las 7:32 pm | Permalink
Sin lugar a dudas, prefiero el corte que hicisteis para Público. ¿Es necesario ver esa carnicería? ¿No defendemos tanto los derechos de los niños ante imágenes violentas en tantas otras situaciones? ¿No son suficientes las elevadísimas cantidades de muertos y heridos para hacernos a la idea? Un saludo.
Quinta Tinta | 26-ene-09 a las 9:44 pm | Permalink
[...] Ésta es la portada del periódico (que-me-da-de-comer) dedicada a la muerte de cuatro niños en un polideportivo de Sant Boi de Llobregat. Nos pareció suficientemente dramática como para reflejar lo tremendo del suceso, y lo suficientemente sobria como para no traspasar el límite de lo aceptable. Ya he escrito por aquí que no soy muy partidario de publicar fotos con mucha sangre. [...]