Entre Londres y Pamplona
sep 23 2008

londrespuente

Acabo de volver de Londres, en plan viaje de turismo apresurado. Es una ciudad en la que no me importaría vivir una temporada, y que nos recibió con una mezcla de sol y caos estimulante. El metro es cutre, y viejo. Pero ver en las entradas los indicadores herederos de Edward Johnston es un bonito (y pedante) placer de arqueología tipográfica.

Aparte del tonto detalle de que me equivoqué con las fechas a la hora de reservar el hotel (mi hermano dice que contraté una oferta 2×3: duerme dos, paga tres), ha sido un viaje chulo. Me he juramentado para volver antes de que pase un año con más tranquilidad… y con entradas para el teatro.

He lamentado no haber sido previsor, y no haber localizado con premeditación alguna librería especializada en diseño y afines. [¿Alguien me puede recomendar alguna?] Al final no he comprado demasiado papel: suelo dejar esas cosas para los quioscos de los aeropuertos, y el de Gatwick no estaba demasiado surtido. Aquí va una foto de mis capturas, algunas bastante obvias.

londrescompras

Ah, otra muestra de mi habitual despiste: aterrizado ya en Madrid, descubro que el ejemplar de The Independent que he decidido no comprar es justo el primero de un nuevo diseño. Mark Porter lo pone a caldo en su blog y en The Guardian.

Pero, en fin, que este post en plan asuntos personales sólo viene al caso para decir que mañana cojo otro avión para Pamplona. Me voy a enterar de lo que supone participar, como jurado, en los ÑH05. A ver qué tal…