“La utilidad del diseño” es una interesante, aunque un poco rácana (en contenido, en espacio), exposición organizada por la Sociedad estatal para el desarrollo del diseño y la innovación, a.k.a. (t.c.c.) ddi.

La cosa, dedicada a los objetos prácticos que son “la razón de ser del diseño”, se enmarca dentro del ciclo “Valores del diseño”, que está divulgando (por fin, y frecuentemente) el mundo de la creación gráfica y diseñil en general. Y la cosa se expone en la Sala Juana Mordó del edificio del Círculo de Bellas Artes, en Madrid.

Sólo una salvedad: el periódico El Economista ha sido escogido por Oriol Pibernat, comisario, como publicación representativa de la vertiente gráfica del diseño más práctico. Hasta ahí, de acuerdo. Si no fuera porque se atribuye el mérito al gran Cruz Novillo, diseñador tan sólo de la cabecera, y a Rosa Rey, actual responsable de la maqueta. Pero ni siquiera se cita a Miguel Buckenmeyer, autor del diseño original, o al equipo de Innovation creador de los primeros prototipos; es un poco injusto.