El Grupo Zeta, que-me-da-de-comer, anda algo paralizado con los dimes y diretes y los rumores y los desmentidos y las tensiones varias inherentes a su proceso de venta. A pesar de ello, se ha embarcado en el inminente, ambicioso, lanzamiento de una nueva cabecera: OK!.
España será el decimo octavo país con una edición de esta revista inglesa, que nació en 1993 y viene a ser como un ¡Hola! british: una revista del corazón de alta, altísima gama, especializada en grandes exclusivas, bodas, bautizos y saraos de alto copete. Su lema es “First for celebrity news”.
También es una cabecera que se ha adaptado a cada mercado con facilidad: si la versión británica resulta estirada como un lord, la americana se parece más a nuestro Cuore, con un punto más joven. Aquí abajo, sus portadas.


Zeta se ha aliado con Northern and Shell para esta aventura y, aunque hay un equipo trabajando en la cosa desde hace meses, lo de llevar la revista al quiosco en primavera va a ser un empeño ciertamente frenético.
Dos cosas de este lanzamiento le dan un toque divertido:
a) Zeta intentó en su día competir con ¡Hola!, pero le salió mal, y este segundo intento tiene el morbo del desquite. En 1984 lanzó La Revista, dirigida por Jaime Peñafiel, que tuvo una carrera acelerada hacia el éxito y el desastre. Nació a lo grande, pero fue publicar las famosas fotos de la agonía de Franco y dejar de vender, y acabar cerrando. Desde entonces, Zeta se ha resistido a tocar el mundo de la prensa rosa hasta el lanzamiento de Cuore, en 2006.
b) En inglaterra, OK! compite a cara de perro con Hello!, la edición inglesa del ¡Hola!, fundada cinco años antes. Tan a cara de perro que se ven de vez en cuando en los tribunales por un quítame allá esas fotos. Son, por así decirlo, cabeceras archienemigas. Así, es de esperar que los británicos echen el resto para putear, con perdón, a ¡Hola! en su propio marquesado, digo, mercado. De hecho, y según el siempre recomendable MediaGuardian, los propios periódicos de la editora inglesa informan de la nueva edición resaltando el “enfrentamiento”.
A río revuelto, ganancia del famoseo: quienes saldrán perdiendo serán Semana, Lecturas y Diez Minutos, las otras revistas “del miércoles”, que no sé si tendrán el suficiente músculo monetario como para sumarse a la inflación de exclusivas que se nos avecina…
Por cierto que ya he visto algún número cero, y no están nada mal…










gallego | 29-ene-08 a las 6:36 pm | Permalink
Fotos de muy mal gusto de la agonía del Caudillo
Esta portada es un escándalo « Kurioso’s Weblog | 20-oct-09 a las 11:56 am | Permalink
[...] En 1984, el indecible Jaime Peñafiel, mercenario del Grupo Zeta, intentaba hacer sombra a la revista “Hola” montando por encargo un panfleto sensacionalista. Al éxito y ventas iniciales debidos al apadrinamiento siguieron las pérdidas y el cierre al publicar, en exclusiva, las fotos del pellejo del dictador poco antes de varar en el Valle de los Caídos. Las fotos que asustaron y asquearon a la opinión pública aún 10 años después de su muerte, las captó, años atrás, el Marqués de Villaverde y le costaron su puesto como reputado cirujano en el Hospital “La Paz” de Madrid. Peñafiel nunca reveló quien vendió las susodichas a La Revista. Todavía hoy vive de hacerse de rogar y así no vaciar el zurrón de sus secretos. Fuente [...]
Portadas de escándalo | 21-oct-09 a las 10:35 am | Permalink
[...] En 1984, el indecible Jaime Peñafiel, mercenario del Grupo Zeta, intentaba hacer sombra a la revista “Hola” montando por encargo un panfleto sensacionalista. Al éxito y ventas iniciales debidos al apadrinamiento siguieron las pérdidas y el cierre al publicar, en exclusiva, las fotos del pellejo del dictador poco antes de varar en el Valle de los Caídos. Las fotos que asustaron y asquearon a la opinión pública aún 10 años después de su muerte, las captó, años atrás, el Marqués de Villaverde y le costaron su puesto como reputado cirujano en el Hospital “La Paz” de Madrid. Peñafiel nunca reveló quien vendió las susodichas a La Revista. Todavía hoy vive de hacerse de rogar y así no vaciar el zurrón de sus secretos. Fuente [...]