Bueno, mi primera página, en realidad; hoy se pone de largo.
Soy, y lo repito quizá demasiado a menudo, un diseñador de tinta y papel. Los diseños interneteros, con todo su potencial y toda su enorme complejidad técnica, se me escapan. El diseño en internet es líquido, se mueve. Y a mí me educaron para creer que todo lo que se mueve es un bicho: hay que matarlo.
Pero, claro, tampoco quiero quedarme atrás. O sea, no quiero quedarme demasiado atrás. Otro día, con más tiempo, podríamos reflexionar todos juntos sobre si, en la profesión de diseñador –en la que gustos, modas y técnicas están mutando con tanta celeridad–, es posible, o no, renovarse lo suficiente a lo largo de una carrera profesional como para llegar a los sesenta ejerciendo con cierta dignidad. Hay quien lo ha conseguido. Pero digo yo que la cosa exige un titánico esfuerzo de adaptación, y humildad para saber aprender todos los días.
Se me está dispersando el post… A lo que iba: estas Navidades agarré mi iWeb y pergeñé el sitio que enlazo arriba. Es una cosa sencilla, sencillísima, pero me ha permitido tomar conciencia de todo lo que se me escapa: el tecnicismo web me suena más o menos a física cuántica.
Lo bueno del iWeb: que es muy facilito de usar. Lo malo: que deja un código un poco sucio (según me han dicho; yo no sé lo que es un código sucio). Eunice, mi asesora en estas cosas, me ha venido a decir que estos programas sencillitos deberían proscribirse, por chapuceros. Después de hablar con ella, me ha quedado la sensación de que diseñar la página con iWeb es más o menos como diseñar una revista en Word: propio de amateurs.
Bueno, de momento es lo que hay.











grendelkhan | 17-Jan-08 a las 6:31 pm | Permalink
La página es horrorosa, a la par que lenta, sin duda…¡Pero en Internet más vale estar que no estar! Al menos si te buscan por Google te encontrarán.
Diego Areso | 17-Jan-08 a las 10:39 pm | Permalink
Hombre, tanto como horrorosa… ¡Tampoco hacía falta ser cruel, que me acomplejo!