
Es a la red lo que Maxim, Nuts, Zoo o FHM son al quiosco: turgencias, humor y testosterona…
Destacan un interface y una interactividad depuradísimos. Si en las webs el trabajo del maquetador queda expuesto al capricho de navegadores y preferencias de visualización, estas revistas suponen un híbrido entre tinta y pantalla quizá un tanto paradójico, pero muy interesante en la que el diseño permanece inalterado.
La esencia líquida y expansiva de la web queda constreñida a un rectánculo que incluso mantiene un medianil (se diría que espera grapas inexistentes); las páginas y las publicidades parecen de revista impresa, salvo por la interactividad inmediata: en la página que anuncia el Halo, por ejemplo, puedes ver, sin salir de la revista, el trailer de demostración…
Así que posibilidades de contenido (y de publicidad) sin límite.










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