
No sé… Me inspira algo de ternura, y consigue dar una imagen amable, diversa y colorista de la ciudad…
Pero no termina de convencerme: me incomoda la idea de combinar la mano blanda y cercana con una tipografía tan dura, tecnológica. O igual el problema es con esa tipografía en concreto. Porque lo que menos me gusta es, como suele pasar, el letrerío. Se me queda desproporcionado el juego entre MA y DRID; y 20 y 16 están como en dos mundos diferentes…
En fin… una mano gorda que se desborda… Parece que se ha escapado del Estadio Olímpico para meterse en el Teatro Circo Price.










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