Tyler Brûlé, fundador de Monocle, está de promoción en Norteamérica, y a través de Canadian Magazines he llegado a una bonita entrevista en The New York Observer [‘Créme Brûlé’]. En ella, abomina de la tendencia de los editores a cerrar las corresponsalías, reducir el presupuesto y el papel, sobre-incidir en las noticias locales y destrozar la autoridad editorial por el contenido creado por los lectores…

Monocle, evidentemente, aspira a mucho más. Corresponsalías por todo el mundo, un producto fuertemente globalizado y contenido basado en el trabajo de sus periodistas, no en el de los lectores.

Soy firme partidario. Primero, porque ya estoy un poquito cansado de ver como la revistas de información intentan parecerse a la tele, en una apuesta desesperada por el colorido, el “interés humano” y el espectáculo como objetivos número uno. A mí, la verdad, lo que me gusta es la información dura. Las cosas importantes de la vida, vaya, bien contadas.

Segundo, porque me asusta la ligereza con que los medios están apostando por el contenido creado por los lectores. Que todos podamos opinar no quiere decir que todos estemos cualificados para hacerlo. En fin, es una obviedad, claro. Y ni-de-coña cambio el criterio autorizado de una redacción profesional por el tumultuoso ímpetu de la muchedumbre lectora. O sea, que la multiplicación de voces proporciona variedad e interés, pero de ahí a que merezca la pena dejar en manos del público la parte principal del trabajo noticioso… ¡Menos blogs en los medios, y más periodistas cualificados! Que los blogs ya nos los creamos nosotros solitos…

[La edición inglesa de Esquire ha estrenado en septiembre un sobrio rediseño emparentado directamente con el lanzamiento de Brûlé (que se despacha describiéndola como un ‘poor man’s Monocle’)].

[Otra entrevista, en The Vancouver Sun, “World misunderstands Canada”]