Era de esperar.
Como he trabajado en revistas masculinas, sé positivamente qué se retoca y qué no en las hermosas fotos de señoras turgentes. Y me consta que, a base de photoshop, acabas perdiéndole el respeto a la verdad, y cambias las fotos (=mientes) innecesariamente y con el único y difuso objetivo de que “quede mejor”.
Pero las fotos de señoras turgentes son ficción, novela, imaginación y, cuando son buenas, sexo. No son información, datos, realidad. Pueden prometer un paraíso sensual pero no te garantizan, en ningún caso, absoluta veracidad.
La tentación del retoque, en cualquier caso, es fuerte. Así, no me extraña del todo que Paris Match, supuesta excelencia del periodismo visual, haya caído tan bajo, y tan tontamente, como para retocarle la lorza al Sr. Sarkozy. Y estas cosas, cuando las fotos son públicas, se sabe enseguida…










Quinta Tinta | 21-Nov-08 a las 12:58 am | Permalink
[…] Dado el precedente de la lorza presidencial, está visto que la prensa francesa no aprende ni siquiera de los errores ajenos, que suele ser más fácil… […]