Qué frustrante es que un cliente elija, de entre tus propuestas, la que menos te gusta. A mí me pasa casi siempre. En fin. Hace unos meses, unos amigos me encargaron un cartel teatral para la obra “La duquesa de Malfi”. Una tragedia barroca y terrible. Pergeñé varias propuestas, y ninguna coló. Al final, los propios miembros de la compañía Teatro Defondo me dieron la idea definitiva, la manzana claveteada, que pasó a la final… Juzguen ustedes. Ah, yo dibujo fatal; pero me mola.










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